Vuelve Narco con una nueva crónica de drogas, miserias y marginación en Sevilla

narco

CHÁVEZ Y GRIÑÁN AL BANQUILLO, NARCO CON NUEVO DISCO EN LA CALLE.

A esto se le podría llamar justicia poética. Los ex Presidentes de la Junta de Andalucía se sientan por estas fechas en el banquillo de los acusados, incriminados por haber tejido una red clientelar de corrupción en el caso de los EREs, con los delitos de prevaricación y malversación de fondos públicos, ahí es nada. Coincidiendo en el tiempo, Narco publican su nuevo disco, el esquizofrénico y delirante Espichufrenia (La Balacera), su séptimo trabajo desde que debutaran en 1997 con Satán Vive (Bruto / DRO).

 

Alguno preguntará… ¿Qué relación tienen ambos episodios? Pues mucha, porque Narco pertenece a una generación comandada por Reincidentes que se significó en sus inicios como la cabeza visible del rock contestatario andaluz, muy crítico con el triunfalismo de las celebraciones de Sevilla 1992 y el abotargamiento de la gente joven tras diez años de gobierno socialista. La crisis del 93 fue el caldo de cultivo en el que emergió la banda sevillana Narco y desde el principio el entonces Presidente Manuel Chaves fue objetivo de sus dardos musicales. “No creemos que vayan a pisar el talego, que al final es lo importante”, nos comentan Vikingo MD y Distorsión Morales, los dos cantantes del grupo y nuestros interlocutores: “Eso se quedará todo en agua de borrajas, pero bueno, al menos que les pongan la cara colorá”.

 

LA HISTORIA SIEMPRE SE REPITE. PRIMERO COMO TRAGEDIA Y LUEGO COMO FARSA.

De siempre, Narco ha basado su extensa discografía en realizar crudos relatos de su Sevilla natal y como cronistas de una época oscura a pesar del España va bien, el boom inmobiliario y la cacareada recuperación de la crisis, sus protagonistas han sido yonkis, marginales y delincuentes, portavoces de una realidad que solo sale en los medios en las páginas de sucesos.

 

Pero como dijo Karl Marx la historia siempre se repite, primero como tragedia y luego como farsa, y inconscientemente o quizás no tanto, los Narco han jugado en Espichufrenia a afrontar su temática desde una óptica mucho más tragicómica, con mucho cachondeo, donde han jugado también ha burlarse de todo, incluso de sí mismos. Por ejemplo, la iglesia sigue estado muy presente en su cancionero, y si ya cantaron a Tu dios de madera o Dios te odia, ahora la experiencia es Éxtasis Místico y para ello qué mejor qué recurrir a la colaboración de una santa, Ana Curra, que canta junto a ellos. Si las drogas fueron la trama sobre la que rodaron las marginales Los sicarios o Nuestras mulas o la lúdica Vizco, el turno le toca ahora a las paródicas El trapichero, Yoni el robot o Dame argo. Si Madre fue un desgarrador grito de un hijo víctima de las drogas, Mi madre es una yonki es un bizarro relato sobre las adicciones legales. Y que no se preocupe la Presidenta, que si Chaves ya protagonizó un tema, hoy lo hace Susana reinterpretada como Anticrista.

“Estamos contentos, hacemos lo que queremos y no vivimos de las rentas, innovamos y cuando sacamos discos los tocamos enteros”, aseguran, pero saben que de cuando en cuando “hay que arriesgar y sacarse algo nuevo, veníamos de unos discos muy oscuros y más lúgubres y este es más de guasa, más fiestero, más golfo, más canalla…” Las razones hay que buscarlas en el momento histórico y muchos son los artistas están en el mismo momento vital: “El disco anterior era muy oscuro y este es una respuesta ante eso, en Dios te odia (14) estábamos hartos de , había mucho hastío y rabia, y ahora sigue habiendo denuncia pero está en clave de humor, de me suda la polla todo, vamos a divertirnos y ya que este sistema no funciona que se vaya al carajo, vamos a funcionar nosotros”.

 

Claro, con el 15-M y el posterior asalto a los cielos de Podemos, muchos pensamos que se podían cambiar las cosas, pero no fue bien la cosa… y terminas viendo que “no se cambia nada, por eso hay es reírse de tu propia desgracia, de nuestras miserias y cómo nos van las cosas, te están pisando y te coartan tus derechos, hay menos libertad de expresión… intentamos darle una vuelta de tuerca riéndonos incluso de nosotros mismos. El 15-M fue absorbido por el Sistema, y el ver que cualquier esperanza es asimilada y acabada te crea una desesperanza enorme. Históricamente la izquierda siempre ha estado dividida, y si hubiera un poco más de cohesión podría hacerse algo, pero no hay un bloque de izquierdas que se enfrente a tanta corrupción, solo ves lucha de egos”, reflexionan críticamente. “Esto hace que te plantes en plan rollo filosófico si se puede hacer algo con el ser humano. No hay que caer en el derrotismo porque ya sabemos a quien favorece, pero te da pie a pesar eso, va en la naturaleza humana ser un hijo de puta y poca solución tiene”.

 

ESPICHUFRENIA, UN HOMENAJE A LOS CLÁSICOS, UNA BANDA MUY ACTUAL

Musicalmente Narco también repite su propia historia, Registro de penados y rebeldes (03) siguió a Chaparrón de plomo (01) y donde las guitarras y el metal habían sido protagonistas, la electrónica empezó a llevar la voz cantante. Ahora, tras Dios te odia, Espichufrenia es un desfase total y el abismo entre un estilo y otro se hace más patente. El metal es más oscuro y la electrónica tiene ese componente lúdico necesario para este disco: “Pero es la misma fórmula ya que la electrónica siempre ha estado presente desde el primer disco de Narco. Son los mismos ingredientes pero siempre dándole una vuelta, actualizándolo e intentando estar al día y estar frescos para no aburrirnos y no repetirnos. También hay muchos más ingredientes, influencia punk, del surf-terror, de la movida del rock & roll de 50 y 60, el post-punk y esas cosas están ahí reflejadas también, la idea del apropiacionismo nos mola de siempre, el remix, el darle una vuelta. Nos mola conectar escenas y concretar gente que en principio no tiene relación pero buscar el nexo y explotarlo nos gusta un montón”.

 

Por eso el disco está lleno de colaboraciones, desde el rap más actual (El Coleta, Space Surimi, Tinatha) al punk industrial y oscuro (Ana Curra, The Tractor), y desde el rock (Reincidentes) al drum’n’bass (Dub Elements, eRRe) y el reggae (Burian Fyah, Variedub). “Todos amigos cercanos a la banda, menos Ana a quien no conocíamos personalmente, pero pensábamos que quedaría muy bien. Se lo pedimos y le mandamos el tema, la tía quiso y le estamos super agradecidos”. Del mismo modo la portada es del reputado Pedro Delgado, todo un homenaje al punk de los clásicos, con The Sex Pistols y Eskoburto.

 

Son malos tiempos para el rock duro de contenido social y crítico. Pocas bandas nuevas surgen y menos todavía llegan al público. Afortunadamente las veteranas de los 90 siguen en un buen estado de forma, lo que las hace ser más necesarias que nunca. Narco por la parte que le toca, tiene muy claro cuáles serán sus próximos movimientos en ese sentido: “Ya que lo tenemos a mano y nos dedicamos a esto, que es nuestro medio, la música y las letras que hacemos, las hacemos para denunciar las cosas que no nos gustan y poner nuestro granito de arena para ver si podemos cambiar algo. Conformistas no hemos sido nunca, no hemos tenido pelos en la lengua y nadie nos ha estado poniendo un filtro ni  censurado nada, y como nos autogestionamos hacemos lo que queremos. En este sentido estamos muy orgullosos de escribir lo que queremos y mandar mensajes como nos da la gana”. Quizás por eso mismo, no son buenos tiempos para el rock y por eso triunfa tanto la música indie en la actualidad, porque es muy cómoda para el Sistema. “Nunca hemos entrado en ese ámbito comercial pero tenemos nuestro público fiel, publicazo, con muchos chavales jóvenes y ahí nos mantenemos. Nuestra arma es el directo y donde defendemos el trabajo que hacemos en los discos”.

 

 

Rubén Club de Música

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *