David Hinarejos: Vivir (de) la música

La cinefilia que corre por mis venas rápidamente recreó en mi minúscula pantalla óptica de los recuerdos una escena de una película que ilustraba a la perfección lo que querría expresar en este espacio que la amistad me ha reservado. Las imágenes eran del film Philadelphia, en la que un Tom Hanks en estado de gracia, y de enfermedad avanzada, escucha la ópera La mama morta interpretada por María Callas. En ella asistimos a un cóctel de fuerza, pasión, locura… todo lo que debería hacernos sentir una canción. Yo ya estaba convencido de ello a mis tiernos 18 años cuando conocí al director de esta nueva aventura musical que es Club de Música. Sin embargo, ese encuentro amplió con creces lo que yo por aquellos años consideraba música, sólo lo llamado comercial (¡que daño a hecho a este país la cultura impuesta de Los 40!). Nuestros inicios estuvieron marcados por el alcohol, como no podía ser de otra forma; por aquella chupa de cuero ochentera de la que colgaban algunas chapas a las que pronto acompañaría la imprescindible insignia Mercedes conseguida lejos de su barrio obrero; y por ‘sus canciones’. Éstas las entonaba continuamente, siendo su playlist de una variedad pasmosa. Todo comenzaba siempre con una palabra dicha entre grandes, pitos, pares y juegos. Casi temíamos hablar. Una palabra, cualquier palabra, era parte de una letra que había escuchado gracias a sus innumerables cassettes marca ‘pirateo’ o a su inolvidable primer curro musical en aquella radio Las Águilas (a la que un día me invitó y logramos hacer el peor y más cutre debate radiofónico). En fin, que por cojón… incorporé su repertorio al mío dándome cuenta de todo el abanico sonoro que me había perdido hasta el momento y comprobando hasta qué punto ese vivir la música alcanzaba en él las cotas más altas y, también hasta qué punto era capaz de contagiárselo a los demás. Muchos momentos, viajes, proyectos y canciones a dúo después, su sueño de poder vivir (de) la música eternamente se va realizando, eso sí, no sin esfuerzo, tesón y, sobre todo, el buen rollo que le caracteriza. El gran escenario de la prensa musical te espera querido amigo, haz que retumbe.

David Hinarejos es fundador de El Embrujo, sin dudas el mejor columnista que pasó por sus paginas. Comentarista sobre la actualidad del Séptimo Arte, la suya siempre ha sido una mirada ácida y crítica. Dirige Godot.

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