Vetusta Morla: Soberbios mapas sonoros para hacer historia

Del primero también dijeron que no tenía singles y de hecho fue un disco que se tiró años en un cajón. Haciendo mías las palabras del sexteto tricantino vengo a decir sin ambajes que este disco es la mejor continuación de Un día en el mundo (08). Como álbum, es mejor sin duda. Más completo, más compacto y con mucha más enjundia. Mapas (Pequeño Salto Mortal) no sólo mantiene las directrices que componen el universo sonoro de Vetusta Morla, sino que las complementan y las completan. Mapas, El hombre del mazo, En el río, Boca en la tierra, Cenas ajenas, En el río, Lo que te hace grande, Maldita dulzura… las canciones que conforman este segundo trabajo tienen todos los ingredientes para volver a ser bandas sonoras de nuestras vidas, frases y pinceladas perfectas para acompañarnos, salpicadas de constantes puntos de fuga, con letras que son puertas abiertas para que el oyente pueda hacer y deshacer, entrar y salir a capricho. Un disco donde cortes como Canción de vuelta, Mi suerte, Escudo humano o Los días raros (que lo abre super tranquilo) invitan a huir de la inmediatez que nos da esta sociedad vertiginosa.
Es curioso por tanto que cuanta más tranquilidad imponga Vetusta Morla en sus nuevos ritmos, más loca se haya vuelto la prensa en escribir y comentar la jugada. El día 3 de mayo regalaron una completa escucha en su web, y a las pocas horas críticas ‘conzienzudas’ inundaban internet. Aunque también les sorprendió a ellos esta voracidad periodística, típicamente inglesa, aseguran no estar en exceso pendientes de lo que se dice: “No puedes estar a todo, empieza la promo, la gira y estás pendiente de eso, no de lo que dice internet de ti”.
El disco es chocante, lo sabemos todos a estas alturas, que Los días raros y Lo que te hace grande huyen a voces de lo que se esperaba de ellos, y dejan descolocados al seguidor: “Sí, coloca al oyente para escuchar el resto del disco, pensábamos que era idónea, ¿qué pasa? que en internet no hay concepto de disco, se salta de una canción a otra, se escucha corriendo, y desde luego ese no era el objetivo”, por eso es un disco más que recomendado para ir en el coche, para estar en el salón, “para todas esas otras circunstancias, no en internet que nadie se sienta a escuchar un disco y normalmente la escucha no es buena”.
Hablan de no haber tenido nada premeditado a la hora de afrontar Mapas, cosa que sorprende sabiendo lo metódicos y meticulosos que se muestran por costumbre: “Intentas no tener nada en la cabeza, estás en un momento determinado y surgen canciones sin más, se trabajan y desarrollan. Es cuando pasa el tiempo cuando ves cómo va yendo y consigues darle forma, de unas 30 canciones que teníamos, acotamos a 12, tras seis meses currando vemos las demos y sí es ahí donde vemos claro por dónde tenemos que ir. Estamos muy orgullosos del carácter del disco, es mejor, más difícil y hay más cariño”. Dicen que Manuel Colmenero y Javibu Carretero (repiten productores) les pusieron los pies en la tierra. Que fue una bonita y dura negociación para encontrar este sonido cálido, crudo, grabado en analógico con el Negu Gorriak Kaki Arkarazo en los estudios Gárate: “El camino a seguir en cuanto sonido era grabar todos en directo, guitarras, bajo y batería a la vez para conseguir más viveza, tomas más naturales, parecidas al local y al directo, en analógico el sonido gana una calidez que no te da lo digital, más fino pero más frío”.
El disco habla de mapas, y haciendo gala al nombre, pretende reflejar una parte de la realidad, “reducirla, pues nunca vas a poder poner todo”, aunque parece que en vez de ayudar en encontrar un destino, se empeña canción tras canción en hablar de intersecciones, curvas, de conflictos: “Puede, pero llegas al mapa después de atravesar los cruces, superar los conflictos”, dicen hablando de ese poso optimista que al fin y al cabo deja claramente Mapas.
Regalaron el disco en internet, abierto para que todos lo escucharan, demostrando que la fidelicación del público va por otros derroteros, que al fin y al cabo forma la clave de esta banda madrileña. Hubiera sido otra de las tantas formaciones que llevan con dignidad el sonido patrio a altas cotas, sin más, pero Vetusta Morla es consciente de que todo se lo deben a un público con el que congeniaron sin saber bien cómo y entraron en una comunión casi-religiosa que les llevó en volandas a hacer historia: “El público nos hizo grandes, nos dio fuerza y sentido a todo. Con el tiempo y contra lo que pueda parecer, te vas haciendo más sensible, la piel de gallina, la emoción, las lágrimas… te vuelves más emocional, hay que disfrutarlo y aprovechar el momento, vivir la emoción que nos ha tocado, es un regalo”. Hablan eso sí de una diferencia con respecto al disco anterior, la gira va a ser más comedida: “queremos acotar, con Un día en el mundo llegamos a tocar en todos los lados varias veces y esta vez queremos centrarnos y llegar más descansados al final”. Por ahora, les veremos en el Día de la Música el próximo 18, BBK Live, Low Cost y Arenal Sound entre otros.

www.vetustamorla.com

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