Luis Brea, Acústico y caústico punk

Algo se va a mover en la escena indie, y seguramente más pronto de lo que algunos creen, pues hay señales de hastío, de aburrimiento, con el consiguiente cambio, y en el primer larga duración de Luis Brea, Hipotenusa (Marxophone), podemos atisbar algunas de esas señales. Silencioso cronista de una época, asociado a bares y clubes emergentes en los últimos tiempos de la noche madrileña (entre otros Redrum y Fotomatón), en su primer disco -ya publicó hará un año y algo un EP llamado De lo dicho nada- encontramos ocho brillantes canciones que desgranan historias de hoy en día (y de siempre, claro), de noches sin fin, de mañaneos en áticos, crapulismo con gafas de sol, estupefacientes, e incluso vidas rotas, pues también losers y fracasados aparecen en ellas, como este madrileño antihéroe que hace bien en confesarse post-indie, una etiqueta que define su rebeldía frente a una infinidad de grupos cortados por el mismo patrón y con una calidad bastante mediocre en su mayoría. Sigue leyendo