Luis Brea, Acústico y caústico punk

Algo se va a mover en la escena indie, y seguramente más pronto de lo que algunos creen, pues hay señales de hastío, de aburrimiento, con el consiguiente cambio, y en el primer larga duración de Luis Brea, Hipotenusa (Marxophone), podemos atisbar algunas de esas señales. Silencioso cronista de una época, asociado a bares y clubes emergentes en los últimos tiempos de la noche madrileña (entre otros Redrum y Fotomatón), en su primer disco -ya publicó hará un año y algo un EP llamado De lo dicho nada- encontramos ocho brillantes canciones que desgranan historias de hoy en día (y de siempre, claro), de noches sin fin, de mañaneos en áticos, crapulismo con gafas de sol, estupefacientes, e incluso vidas rotas, pues también losers y fracasados aparecen en ellas, como este madrileño antihéroe que hace bien en confesarse post-indie, una etiqueta que define su rebeldía frente a una infinidad de grupos cortados por el mismo patrón y con una calidad bastante mediocre en su mayoría. Sigue leyendo

Wolfest consigue consolidarse en la oferta del domingo

Se acabó la paz en el día del señor. El festival-concurso Wolfest que permite a las bandas noveles presentarse directamente a una final sin tener que pasar por infinidad de fases previas, en Madrid y Barcelona está haciendo que los domingos sean cita obligada para ver cada sesión a diez nombres que seguramente en poco tiempo les veremos crecer en el escalafón. En Madrid por lo pronto tuvimos a finales de marzo y principios de abril cuatro fines de semana consecutivos de auténticas descargas de buena música y saber hacer. Sigue leyendo

Celebritis. Un verano pop (Sonorama. Capítulo I)

Desde la redacción quisimos darle un enfoque distinto al verano festivalero. Hoy en día es difícil repetir los métodos y consignas de hace 10 años. Hoy cualquiera ejerce como el mejor periodista y con una pequeña cámara de vídeo cuelga en youtube el fragmento del concierto que hace que nuestras palabras valgan menos que el tiempo que tardas en leerlo. ¿Qué decidimos hacer pues? Un cuaderno de viaje, una bitácora gamberra, irreverente y ácida de dos de los festis que creemos son obligatorios por sus características propias. Sigue leyendo