Eladio y los Seres Queridos. A todos los gritos del mundo

La verdad es que nunca he sabido decir por qué, pero su anterior trabajo Esto que tienes delante (08) se convirtió en mi refugio. Un refugio al que acudía en la soledad de mi cuarto a altas horas de la madrugada para hablar de mis sentimientos. Era un disco que me hablaba en mi mismo idioma. Siempre aduje que era por las palabras sencillas, por su voz seductora e hipnotizante, porque estaba hecho de tú a tú. Canciones como Al Himalaya, Sueño de Dios, No quiero perderte o Medidas desesperadas poseen una iconografía sublime de la que me enganché poderosamente.
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