Nano Ruiz: Quiero ser, no parecer

Cuando le invitan a uno a escribir algo normalmente hay un momento de vacío, un momento en el que te dices a ti mismo y ahora así, de sopetón, ¿De qué hablo?, pero un sólo instante de reflexión hace saltar la chispa y de repente empieza a salir mierda y entre tal putrefacto olor salen también destellos de belleza, manchada de mierda pero maravillosa. ¿Y si dejamos de obviar lo obvio?
En una sociedad donde la dictadura de la tecnología -Internet, móviles, Play, Wii, LCD, HD…- tiene absorbido el tiempo y el interés de una mayoría horizontal de animales de dos patas dirigidos al matadero del consumismo más nauseabundo, uno observa que estos animales ya no tienen tiempo en sus siempre conectadas vidas para reparar en preguntas tan básicas y de vital importancia como: ¿Quién soy?, ¿Qué me gusta hacer?, ¿Qué quiero?, ¿A dónde quiero llegar?… En fin, es un arduo trabajo encontrarse uno mismo y cuesta en ocasiones una vida entera el hacerlo. Sirvan estas modestas líneas para reclamar con fuerza y ahínco al lector el esfuerzo de responder con sinceridad, entre el botón del off y el on. Es este un ejercicio con el que desde pequeñitos nuestros padres deberían de alimentarnos para forjar una voluntad de búsqueda continua, el ejercicio sano de preguntarse cosas para que la mayor especie en peligro de extinción, aquellos que SON y no PARECEN, no termine por extinguirse en un paraíso al servicio de seres que heredan y no conquistan, en un infierno de seres que acatan y no desobedecen, en el frío y desolado fondo de pantalla de un ordenador que recibe la masturbación violenta del miedo al SER.

Reclamo la necesaria magia de la imaginación, el poder de los sueños, el culto al SER UNO MISMO dejándote empapar por los fluidos de tus semejantes y eligiendo cada segundo de tu vida qué quieres y qué no quieres. Vivimos en un sueño permanente en el que una balsa de aceite nos mantiene a flote mientras pensamos que nunca llegará el día. Vidas y palabras de plástico al servicio de una navegación sin rumbo. ¡Por favor, tanto moderno con ideas de abuelo me asusta! ¿Dónde está la razón? Cuando veo en los niños de ahora que no serán el cambio del mañana, sino la continuación del ayer, que bien está montado el sistema, os felicito y os doy la enhorabuena, la Televisión lanzó la primera piedra creando modelos de vida a seguir, dictando lo bueno y lo malo siendo la religión del siglo XX. Internet y las nuevas tecnologías son ahora los profetas del siglo XXI pero, ¿quién dicta las normas y quién las escribe? Igual con las gafas en 3D encontramos una respuesta que nos ayude a encontrarnos, mientras nuestra energía se distrae, nuestro poder se ve perdido al servicio de una cultura y un tecnología castradora. Me vienen a la cabeza conceptos feos como: continuismo, pastores, rebaños, conformismo …en fin. Reclamo desde mi modesto pupitre de adolescente mi derecho a SER YO y no tu, reclamo y acabo porque ya no hilo bien una palabra: DESOBEDIENCIA.

Nano Ruiz
Nano Ruiz está actualmente detrás del sello discográfico independiente y oficina de prensa Lengua Armada. También en estos momentos es el guitarrista de la banda Deniro, de nueva formación. Anteriormente su paso por Habeas Corpus fue su participación más reconocida.

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