Lo mejor del 2010 ¿Cómo hacer la lista perfecta?

Publicaba el pasado 20 de diciembre el gurú Diego Manrique sobre su imposibilidad para elaborar una lista con lo mejor del año. El artículo, llamado ¿Cómo hacer la lista perfecta? le servía para asombrarse de compañeros capaces de “escudriñar lo publicado en los 12 meses previos, su aplomo para entronizar discos que todavía no han sedimentado”, nótese la fina ironía en sus palabras. Muy gracioso él, sí daba en cambio un decálogo según el cual los periodistas cumplimentábamos ciertos clichés a la hora de elaborar dichas listas donde destacaba en primer lugar el artista insólito que desconciertara a compañeros y lectores. Luego se sucedían rasgos generales como nombres de consenso, vanguardias raras,  raíces negras, solistas, veteranos, producto nacional, vidas dramáticas, toques populistas… en diverso orden.
Reflexionándolo bien, y haciendo caso del axioma que a los mayores, ni puto caso, me embarco en elaborar una pequeña lista, en la que no sé ni cuántos saldrán al final. Hay dos razones poderosas en el fondo para hacerlo. Si has leído este periódico alguna vez, sabrás que CLUB DE MÚSICA no es un periódico especialmente de tendencias, que hablamos un poco de todo, sin más pretensiones que disfrutar de la música y dar a conocer eso sí, bandas no apoyadas en otros niveles. Por eso la primera razón a la hora de hacer una lista de estas características es dar a conocer cosas realmente interesantes que han pasado durante este 2010, que en el fondo de eso se trata, de darles un reconocimiento público. Lo segundo, y va en relación desde luego a los gustos musicales de cada uno. Sirve para retratar al que hace la lista (en este caso yo, claro) y al medio en el que la hace. De una manera honesta, al final, sabes qué tipo de discos pueden llamarnos más la atención y los que no, por lo que es un poco acercarnos más a tí que nos lees.
En el fondo no se trata de ordenar del 1 al 10, o al 40, eso ya es muy delicado, sino de recomendar ciertos discos imprescindibles e intentar explicar las razones del porqué. Por eso no estarán enumerados, sino escupidos (este artículo hecho otro día cambiaría seguramente). Faltarán desde luego que bastantes, y eso no querrá decir nada, buenos se quedarán fuera seguramente pero tampoco es plan de alargarse mucho y sólo hay una premisa. Serán discos de gente de aquí. No habrá artistas internacionales, complicaría bastante el asunto, así que allá vamos…

1. Hay dos grupos que merecen una especial atención, artistas jóvenes pero con bastantes tablas que han firmado sendas obras cumbre, con vocación de eternas. Son ALBERTUCHO (Palabras del capitán cobarde) y HAVALINA (Las Hojas Secas). Del sevillano, baste con decir que es el heredero de Tom Waits. Su capacidad de aprendizaje es geométricamente proporcional a la velocidad con que saca discos. El trío liderado por el conocido en el Foro Manuel Cabezalí factura por su parte un pop oscuro con retazos rock y stoner, híbrido de The Cure y Kyuss, modernizado por la parte eléctrica de Radiohead.

2. Así por estilos, muy genéricamente, destacar a LORI MEYERS (Cuando el destino nos alcance) que aunque causó mucha controversia, creo honestamente que sube por méritos propios un peldaño más en su meteórica y madura carrera y DELOREAN (Subiza) del lado indie electrónico, que se consolida además como nuestra propuesta más internacional del año. Que el hip-hop ha estado comandado por TOTE KING (El lado oscuro de Gandhi), el último gran héroe de un movimiento que parece que empieza a perder un poco de fuelle y que el número 1 en los más vendidos del ex-La Fuga RULO & LA CONTRABANDA (Señales de Humo) puso de manifiesto la pasión duradera y fiel de nuestro país por el rock urbano.

3. Dos veteranos que también deberían estar en lo alto de todas las listas aparecidas. M-CLAN, que en Para no ver el final ha impartido una magistral lección de blues y soul, haciendo de este uno de sus trabajos imprescindibles; y AMPARO SÁNCHEZ (a.k.a. Amparanoia) que tras chocar con un tren llamado Calexico, se embarca en una profunda historia que bebe del desierto de Arizona, México y Cuba (Tucson-Habana).

4. Es difícil pensar en una banda instrumental para estas listas, pero el rock de TOUNDRA (II) es sinceramente acojonante así como su directo. Otros discos que deberían llevarse una atenta escucha al menos serían UZZHUAÏA (13 veces por minuto) y su hard rock de hechuras exquisitas así como el indie-punk anarquista de TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO (Año Santo). NIÑO Y PISTOLA y su alter ego (As Arthur Writer) y la consolidación de TULSA (Espera la pálida) cambian de tercio y dibujan por su parte bellas y delicadas melodías.

5. PONY BRAVO (Un gramo de fe) se postula para como una de las promesas convertida en realidad al mismo tiempo que la reivindicación del incombustible JOSÉ IGNACIO LAPIDO (De sombras y sueños). También hemos pasado del aclamado y merecido regreso de MAGA (A la hora del sol), a que literalmente (y desde luego sabemos que no para todos los gustos) LOS SUAVES  (Adiós, adiós) y CHICO OCAÑA -ex Mártires del Compás- (Canciones de mesa camilla), resucitaran literalmente para deleite de sus seguidores. Como banda novel nos quedamos con quienes fueran nuestra última portada del 2010, MISS CAFFEINA (Imposibilidad del fenómeno), en un interesante debut.

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