Ley Sinde: Vuelta a la Edad de Piedra

Llegó mi hora, y espero que el titular deje meridiana mi opinión. Dicho esto, defiendo a ultranza los derechos de autor, y por supuesto que generen una retribución económica. Pero mala ha de ser en esencia una ley que se intentó aprobar de tapadillo y sin negociar. Inconcebible que la llamada Ley Sinde sea una disposición de La Ley de Economía Sostenible, colada de soslayo. Aún están grabadas en mi retina las imágenes, muy de circo eso sí, de todo el asunto taurino en el Parlament catalán que culminaron con la prohibición de las corridas, Al menos hubo debate.

Aquí si hubiera, más de uno acabaría con la cara colorada (la clase política entera). Wikileaks se ha encargado de demostrar lo cercano que está el Gobierno Zapatero a los lobbys, punta de lanza en Europa en cuestión de transgénicos y pide ayuda a EE UU para que presione al resto del arco parlamentario en este asunto. Esto ya debería invalidar de primera mano a Mª Ángeles González Sinde, juez y parte, veladora de los intereses de su gremio antes que los del interés general.
Las leyes deberían regular mirando al futuro, sin anclarse al pasado, y ser justas e igualitarias. Veamos la aplicación de ley Hadopi en Francia que penaliza al usuario que comparte archivos por P2P (emule…) y le criminaliza hasta cortándole la conexión a internet. Muerta antes de nacer por no afrontar el problema de manera coherente. Su aplicación se tradujo en un anunciado trasvase a servidores donde se almacenan archivos susceptibles de contener obras protegidas por la propiedad intelectual. Megaupload vio incrementada su actividad en el país galo, y de poco ha valido. La nuestra plantea aquí su campo de batalla, cerrar las páginas que direccionen a dichos contenidos. Diferentes respuestas redundan en que las cosas no son o blanco o negro.

ALGUNAS DUDAS CON ESTA LEY
A mí ya se me plantea la primera duda. Google, Yahoo o Bind (Microsoft) son webs que exclusivamente funcionan direccionando y nadie ha pensado en ir a por ellas, ¿se imaginan cerrándolas? Malo si las leyes no son para todos igual. Quieren ir a por seriesyonkis o cinetube y otras pocas (habrá que ver en qué país están alojadas y a qué leyes se acogen), legislando injustamente a sabiendas. La segunda duda radica en cómo cerrar dichos sitios. Hasta ahora, en este país eran los jueces los que velaban por nuestras garantías constitucionales. La Ley Sinde plantea la creación de una Comisión dependiente del Ministerio del ramo que ejerza de inquisidora. Si hasta la fecha no ha habido un solo juez que viera ilegalidad en descargar ese contenido, no lo olvidemos, se hace extraño entender que quien permite y facilita ese hecho sí cometa delito.
Seamos todos serios, claro que necesitamos una ley integral que respete los derechos intelectuales así como los de explotación, que evite paradojas como las de actuales webs que se lucran a costa del trabajo de otros sin pasar por caja mientras el 99% de los artistas no vive de su trabajo, pero hay que poner las cartas sobre la mesa. Dichas webs también nos permiten acceder a contenido que en nuestro país no ha aparecido ni lo va a hacer. ¿De verdad alguien cree que vamos a esperar 2 ó 3 años para ver las diferentes temporadas de una serie en función de los intereses de una cadena cuando tenemos una copia V.O.S. al alcance de la mano? ¿O que compraremos compulsivamente dicho material de importación? No es cabezonería, ni piratería, ni luchar contra el sistema, es una cosa de sentido común. Tenemos toda la cultura (y ocio) al alcance de la mano en el momento en que queramos. Lo otro es coartar. Los usos han cambiado y hay que redefinir muchas cosas, el derecho a la propiedad intelectual y de explotación concebido como tal, lleva apenas 100 años, y no es inalienable. Debe cambiar y adaptarse al mundo de hoy. Seduzcamos a esas webs, creemos otras de contenido legal. No serían rentables arguyen, mientras siga esta piratería. Spotify se ha encargado de desmentirles.
La Recaudación Compensatoria o Canon en soportes, que legitima per se el uso de copias privadas (los P2Ps funcionan regalando las mismas), pues no se puede cobrar un impuesto de algo ilegal lógicamente, vino a gravar CDs (aunque es de mucho antes) para compensar a los autores por el perjuicio que sufrían. Y sin embargo apenas se graban discos. Nadie. Incluso se acabarán esas grandes hemerotecas de mp3 en los discos duros y PCs; no nos engañemos, en gran medida eso pertenece al pasado. Lo que Myspace empezó culminó a lo largo del 2010 con Spotify y otras como Rockola.fm (en nuestro país como gran plataforma de artistas noveles). ¿Para qué almacenar si todo está en la Red, y de manera legal? No hay fiesta casera que se precie que no cuente con un playlist online. No la hay. Por eso, esta Ley Sinde pensada para los cineastas, es absurda para la industria musical. Hace tres años quizás, ¿Hoy? Del Pleistoceno. Y con el cine pasará lo mismo.

UNA INDUSTRIA ATÍPICA
Por ello, al final, me quedo con voces como la del cineasta Vigalondo, que ponen de manifiesto la complejidad del problema, con criterio y cautela, porque han forjado su carrera en la red y saben lo que le deben, antes que con la de Alejandro Sanz, de tweet fácil, que ha vivido mucho tiempo de un sistema que le ha beneficiado en exceso. Si hasta Álex de la Iglesia se ha ido diciendo que es mala. ¿Yo pagaría 20 € por una barra de pan? Ni de coña. El soporte en el que se sirve la música tampoco lo vale y en el fondo es de lo que se habla, nadie está quitando la autoría a nadie. Las tiendas, que se quedan la mitad del precio de un CD, no lo bajaron cuando tuvieron que hacerlo (oferta y demanda), nadie se quejó y ahora ya no pueden ponerle puertas al campo. Se han perdido 10 años que van a ser insalvables. Ropas de marca y tiendas de muebles han llegado a la conclusión de que para vender hay que ajustar los precios sacando el beneficio a base de hacer cantidades ingentes y reducir el coste marginal (más serio sería  hablar de los derechos laborales de los países donde fabrican). La industria de cine y música es la única que prefiere no vender. Dile a un independiente que adelante una pasta gansa para hacer sus 20.000 copias declaradas. El cobro del canon se ha mostrado abusivo a menudo.
Apoyo una ley que regule todo esto, para los artistas y los que invierten, las discográficas no son ogros. Pero ¿quién tiene que pagarlo? ¿El usuario final? No tiene por qué. Ya no tiene por qué. Un ejemplo claro serían los patrocinadores, lo están haciendo ya con giras y festivales, ¿las cuotas mensuales? no es tan descabellada la idea. Spotify Premium sólo cuesta 9,99 euros al mes… Y hace ya mucho tiempo que la industria cultural va asociada a la industria tecnológica, son indisolubles y más voces deberían clamar al respecto. La banda ancha en España es un 21% más cara que en la UE según recientes datos de la CMT y casi exclusivamente se utiliza para ver contenido en streaming o realizar descargas. La Ley Sinde hace absurdo seguir pagando tanta banda ancha y a ese precio. Justo cuando más lo necesitamos. Debe haber un punto común que no encuentra cabida en esta Ley. Menos red AVE y más red digital. O volveremos a la Edad de Piedra.

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