Rubén González: La muerte del rock ‘n’ roll

Mal, mal, mal, mal, mal, mal, mal, mal, muy mal. Extremoduro, Platero y Tú, Leño, Guns ’n’ Roses, AC/DC, Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden, Kiss, Whitesnake, Metallica, Megadeth, Jimi Hendrix, Judas Priest, Led Zeppelin, Black Sabbath, Deep Purple, Janis Joplin, The Doors, Creedence Clearwater Revival… la lista se antoja interminable, y todos tienen algo en común.

Pertenecen al selecto grupo de tener una banda tributo; sí, de esas que últimamente han proliferado como setas. Me cabrea porque el asunto desprende un tufillo a que por el interés te quiero Andrés, y no me gusta la dirección a la que esto está conduciendo. Me explico: El rock (casualmente todas son del estilo) está pasando por una de sus peores décadas. Si te quitas una gira mundial tipo AC/DC, te quedan muy pocos nombres capaces de llenar un Wembley dos días como Foo Fighters, la excepción. En nuestro país, peor. No hay nadie con 30 años capaz de aglutinar la masa. ¿Marea? ¿El reciente nº 1 en más vendidos del ex-La Fuga Rulo con la Contrabanda? Dudo. Extremoduro, Ska-P, Hamlet, Def Con Dos, Reincidentes, M-clan, Fito, Ilegales… todos pasan los cuarenta tan a gusto dejando detrás un vacío que acojona.

Pues eso, que aprovechando el tirón que tienen las bandas tributo se hacen conciertos a punta pala a los que todos acuden como borregos. Entiendo que promotores de festivales y salas tienen que ganar pasta, me parece genial. Pero creo que es pan para hoy y hambre para mañana. A ellos les diría que si no apuestan como a finales de los 90 por promesas (Sôber, Sugarless -hoy Huecco-) nunca se reciclará una escena que cada vez huele más a muerto. Al público, que su comportamiento a veces es tan patético como el del mundo OT, de vivan los karaokes y las radiofórmulas; y las bandas, las peores, que se han subido a un carro por cuatro perras, donde sólo vale postureo, impostar voces y a correr. No generalizo, ojo, habría que mirar cada caso. Gente como The Bon Scott Band o Abbey Road llevan una vida, y su espectáculo es digno de ver. Otros como Kurtco Banda tienen en sus filas algún Lex Makoto o The Rebels… y AC/NE a La Cabra Mecánica, DCD o El Tío Calambres, y esto es una diversión más… Esta moda, a todas luces pasajera (quiero creer, si no mal nos iría, significaría que se han acabado las ideas), pasará a la historia como epígrafe final de una época aciaga, la muerte de rock. Confío que resurja con más fuerza como el fénix.

Rubén González
Editor en la actualidad de Club de Música, y Godot (revista de artes escénicas), Rubén lleva dedicado casi doce años al periodismo musical ya sea en colaboraciones en radios y revistas. En 2003 fundó El Embrujo, del que Club de Música es su lógica continuación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *