Gustavo Redondo de Los Pedales arranca en solitario

gustavo redondoSiempre es una buena noticia cuando regresa a la actualidad un artista conocido por su buen gusto. Sea más reconocible para el público o menos, siempre estamos huérfanos de músicos y cantantes que tengan querencia por las cosas bien hechas, con mimo y tiempo para elaborar pequeñas melodías a fuego lento.

Es el caso de Gustavo Redondo, quien usa el apellido materno para embarcarse en su primer trabajo en solitario, “Vacaciones en el campo de batalla” (Retrológico, 15). Le conocimos junto a su hermano Rodolfo Muñoz en Los Pedales, una propuesta folk-rock al sur de la sierra de Gredos que lo mismo bebía del pop anglosajón de las islas británicas que de el folk americano.

El destino suele estar marcado en estos casos, la realidad se impone y hace cuesta arriba sacar el grupo adelante. Rodolfo levanta el pie del acelerador (sigue tocando en grupos locales) mientras que Gustavo abarca más proyectos en forma de anuncios, producción, canciones… que le confinan cada vez más horas en el estudio.

Este disco es el resultado de tantas horas y tantos años (cuatro). Diez composiciones cantadas y cuatro instrumentales en las que ha desempeñado todos los papeles del estudio. Ha tocado todos los instrumentos, ha producido y ha cantado en todas las canciones y los arreglos que visten cada canción hacen gala de ello. Hay muchos detalles y requiere su tiempo echarle un ojo a todos, por eso merece la pena. La primera impresión es que abandona el folk-rock de su anterior grupo y busca recovecos para primar su voz, delicada y honesta. Porque se muestra inocente (La última visita), honesto (Libertad), frágil (Frágil), musculoso (Domador), cristalino (Kilómetro cero), intimista (Falta de equilibrio)… un caleidoscopio de miedos y temores, de anhelos y esperanzas que cristalizan en este primer trabajo.

Hay que valorar cada una de sus incursiones sonoras y detenerse un segundo en escuchar lo que tienen que decir. Por eso le deseo tiempo, tiempo y calma. El que a Los Pedales le faltó. Que discos y trayectorias como esta requieren de muchos largos años de desarrollos y experimentaciones para separar el grano de la paja, y en el camino, regalarnos buenas canciones, que es de lo que al final se trata.

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