Bombas y pistolas. Historias que anulan lo meramente musical

Las pistolas

La nueva temporada ha comenzado con demasiados sobresaltos ya que no hace ni una semana que nos enteramos del trágico hecho que acabó tristemente con la vida de Javier Fernández, conocido por ser el emblemático Hal 9000, batería de Los Piratas. Para quien no se haya enterado, lo que en un principio parecía un episodio de violencia doméstica en el que la intervención de la Guardia Civil terminó con un disparo que acabó con la vida del batería gallego, desveló posteriormente que padecía de un trastorno mental y que según las indicaciones de la familia del fallecido, le había sido recientemente retirada su medicación. Para añadir más morbo al asunto, dejaba huérfano a un bebé de apenas 2 meses. Decir algo que aporte en estos casos se antoja difícil, cuando lo importante es la gran pérdida para sus familiares y amigos. Cualquier palabra de aliento quedará vacía ante un suceso tan rápido como irracional, que desgraciadamente aparece cuando menos te lo esperas y cambia tu vida para siempre. Vaya de mi parte un respetuoso y caluroso afecto a los que lo están sufriendo.

 

Mientras resuenan “Años 80”, “Promesas que no valen nada” o “Mi coco” en mi cabeza, me rebelo contra una situación que vivimos en límites insospechables, y es soportar cómo el resto de los mortales nos hemos convertido en la peor de las plazas medievales donde la plebe disfrutaba con la violencia ejercida sobre sus congéneres. Independientemente de cual sea el resultado de la investigación, y aunque todo apunte a un fallo en los protocolos de detección. Nunca dejo de pensar en estos casos que con un poco más de prevención, se podría haber resuelto de otro modo. Si el psiquiatra hubiera evaluado de otra manera, si los guardias civiles hubieran actuado con conocimiento del caso… son interrogantes que deberá determinar el juez, a pesar de que no devuelvan la vida malograda, ni que apacigüen la bestia que recorre las redes sociales, sedienta de dar opiniones sin conocimiento de causa. Las críticas al estilo de vida de los músicos basados en tópicos casi siempre exagerados, la férrea adhesión a la actuación de las fuerzas de seguridad de según qué gente, independientemente de si ha sido correcta o no, incluso artículos completamente descontextualizados como este de ABC con sus respectivos comentarios… deberían hacernos pensar que quizás no vamos en la dirección correcta.

 

Al otro lado, quedará la dolorosa despedida de su mujer en las redes sociales como este artículo de Facebook, representativa de las muestras de condolencias de sus allegados, o el bello artículo de mi compañera y amiga Arancha Moreno en su sección de Efe Eme, que intenta romper el telón mediático de acero, nos dejan al menos el poso de que esta vez no ha sido un caso de violencia de género, sino un trágico suceso de malas coincidencias. Por lo menos en nuestra ausencia, que no manchen nuestra memoria.

 

Las bombas

¿Es lícito boicotear a un artista judío? ¿es un caso de anti-semitismo o simplemente es un ejercicio crítico de repulsa a una acción política y colectiva?

En los días previos al pasado 22 de agosto se produjo la gran movida veraniegal. El intento de boicot a la actuación del artista judío estadounidense Matisyahu en el Rototom de Benicàssim, un festival europeo de reggae que preconiza el multiculturalismo y la paz. La idea partió del colectivo activista BDS que defiende el boicot comercial como medida para parar la represión que a juicio de muchos analistas el Estado de Israel está sometiendo al Estado de Palestina, y que aún no ha tenido acceso a la independencia. La organización se movió en lo que parecieron pasos torpes, primero pidiendo al cantante un compromiso con el pueblo palestino y una opinión pública que con razón se negó a dar, ya que fue al único al que se le exigió, para después cancelar su actuación y más tarde aún tener que recular ante la opresión de los medios de comunicación burgueses y el Gobierno español, así como la comunidad judía internacional. Finalmente, el cantante aceptó la nueva invitación y actuó sin mayores problemas.

Para empezar, no se puede olvidar que el racismo en España viene de la mano de algunos políticos mayoritariamente de derechas como el candidato del PP a la Generalitat de Catalunya, Xavier García Albiol y su eslógan “Limpiando Badalona”. La sociedad española no es especialmente racista (id a Francia, Bélgica o Inglaterra y comprobaréis la diferencia) a no ser que la azucen con el miedo al otro. Y que concretamente el anti-semitismo en España es cosa de la minoritaria ultra-derecha filo-nazi, pues el apoyo a Israel es constante en los medios de la caverna mediática de la derecha rancia, tan constante como el anti-imperialismo estadounidense-israelí que se promueve desde círculos de izquierda y que ha sido el caso de la BDS local. Pretender confundir una cosa con otra, es el gran argumento que se utiliza para justificar la barra libre con la que opera Israel y para rehuir las críticas. Tenemos responsabilidades con nuestros actos, y por ello hay que denunciar que Israel sigue potenciando la expansión de los colonos y cualquier mapa en la actualidad se aleja infinito de los dos estados independientes y viables fijados por las Naciones Unidas. Cisjordania no es un territorio en litigio, es suelo palestino. Sin olivos ni tierras, sin agua ni pozos, la vida en las zonas ocupadas no vale nada. No hay futuro bajo las alambradas, los muros, los fusiles y las bombas.

 

Independientemente de que las formas y cómo se ha desarrollado todo este asunto, no dejan de ser un cúmulo de despropósitos, como tan certeramente analiza Javier Ortiz, no debemos alejarnos del verdadero meollo que supone la primera pregunta. Hoy, los occidentales hemos perdido en numerosas ocasiones nuestro derecho a decidir y gobernarnos a nosotros mismos, y por ello nuestra ciudadanía, pero en cambio sí podemos ejercer aún nuestro derecho como usuarios. No consumiendo productos de las tierras ocupadas, rechazando posturas contrarias a la paz como las que ha hecho alguna vez el propio Matisyahu y promoviendo como sociedad un acuerdo justo para las dos partes. De la misma manera que el apartheid en Sudáfrica sólo acabó con la censura total del resto de la comunidad occidental (con la internacional ya contaban), es nuestra responsabilidad evitar las injusticias, y este sería el gran éxito de nuestra generación.

 

Acabo. Otro debate que ha salido a colación y me toca la fibra especialmente por no decir los c… . A nuestro Gobierno se le llena la boca para defender fuera de casa la libertad de expresión, ya sea en este asunto, o en el reciente caso Hebdó. Malditos hipócritas, censores en su país de numerosos artistas por el hecho de opinar diferente. Aunque nunca han sido condenados por jueces, grupos como Soziedad Alkoholika, Berri Txarrak, Los Chikos del Maíz o Fermin Muguruza han sido vetados una y mil veces en nuestro país por sus administraciones públicas y sus lobbies mediáticos. Que la moral caiga siempre del mismo lado no deja de ser una vergüenza que hay que denunciar. Y el propio Muguruza, que es uno de nuestros representantes más internacionales de la cultura jamaicana, ha sido muy activo sobre el caso del estadounidense, y en su Facebook ha dejado claramente su postura acerca de la participación de Matisyahu en el citado festival.

 

Empieza un nuevo curso, con marcado acento social más que musical. No es lo deseable, pero si miramos a otro lado nos convertimos en cómplices. Yo no quiero eso.

 

 

Rubén González

Editorial- Megaupload. Desviando la atención


Hay cosas que no entiendo. Si el mes pasado aluciné con que a Pablo Soto le subvencionaran con 1,6 millones de euros la creación de programas que facilitaban el P2P al mismo tiempo que le estaban juzgando (al final exonerado) por violar los derechos protegidos por la propiedad intelectual, este mes la gran noticia musical ha sido el cierre de Megaupload Sigue leyendo

Opinión: Musicalmente perdidos


A la hora de las entrevistas son muchos los grupos que no se ponen de acuerdo en torno a la salud musical de nuestro país. Resulta curioso ver cómo en la era de Internet, lo que podría parecer en un principio la panacea para numerosas bandas, se ha convertido en una especie de doble filo por el cual te das a conocer o quedas relegado al montón de formaciones del espacio cibernético. Sigue leyendo

Opinión: La Barra Brava: Speaking in silver


El término “políticamente correcto” describe ideas y comportamientos que buscan minimizar las ofensas a grupos étnicos, culturales o religiosos. Aplicado a la crítica musical, podría decirse que lo “políticamente correcto” se utiliza para ocultar algunas realidades y/o verdades que expresadas sin tapujos, generarían ofensas en patrocinadores, promotores, salas de conciertos, productoras, casas discográficas… Sigue leyendo

Opinión. Madrid sonando


Si hace un año Club de Música nació buscando ser una manera diferente de hablar y sentir la música, ahora hemos querido ir un poco más allá. Desde aquí creemos que vivimos en una ciudad muy viva musicalmente hablando y sabemos que cada noche hay decenas de salas madrileñas que se esfuerzan por subir a un escenario a muchos grupos de todos los estilos y para todos los gustos. Sigue leyendo

Opinión: La Barra Brava: Dando la lata


Las autoridades madrileñas presumen de la oferta cultural existente en la capital, que la convierte en una ciudad muy atractiva para los turistas. Y no es para menos. En Madrid se encuentran algunos de los museos más importantes del mundo -el Prado, el Thyssen, el Reina Sofía…-, decenas de teatros con una programación más que atrayente para el público Sigue leyendo

Opinión: Madrid Musical


Qué duda cabe que la definición que hace unos años se dio a la capital está más viva que nunca “el Broadway madrileño” decían para renombrar la conocida Gran Vía madrileña. Cien años de historia que si bien fueron cine durante décadas los mismos han ido dejando paso a grandes cadenas comerciales y tiendas de moda Sigue leyendo

Editorial- El legado de Gallardón


¿Por qué no arriesgarnos? Todas las quinielas políticas le auguran un puesto en la bancada azul tras el 20-N, si a tenor de lo que vaticinan tanto encuestas como analistas políticos, el partido de Mariano Rajoy termina haciéndose con el poder y llama a su lado al hasta ahora Alcalde de Madrid. Sigue leyendo

Kurt Cobain, el último gran héroe


Interesante noticia nos deja nuestra compañera Nerea ( http://www.clubdemusica.es/opinion-load-up-on-guns-load-up-on-guns-load-up-on-guns/ )e interesante reflexión final. ¿Merece la pena Nirvana tanta expectación? Es probable que de no haberse suicidado con una escopeta ni haber tenido una personalidad tan depresiva y paranoica a lo mejor no estábamos hablando de uno de los grandes de la Historia, quién sabe. Pero como esto es lo que es, podemos decir sin lugar a dudas que Kurt Cobain ha sido el último gran héroe de la Música con mayúsculas. Sigue leyendo