Reincidentes, o la teoría sobre cómo Latinoamérica puede salvar nuestro rock

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*** Breve Prefacio ***

Dejadme antes de nada contaros cómo concebí la entrevista para que entendáis mejor el resultado final. El nuevo trabajo de Reincidentes, Awkan, es un libro en el que el antropólogo Ángel del Río, profesor en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, analiza la temática de Reincidentes. El disco libro viene con un concierto del grupo grabado en Buenos Aires y varias canciones nuevas.

Mi idea era dejar de un lado la parte musical por una vez y centrarme en la ideología que florece en cada estrofa de sus canciones, pues vi que era una oportunidad única para darle una vuelta a las típicas entrevistas a músicos. No debí ser el único, ya que otros compañeros publicaron la semana pasada parecidas entrevistas a mi idea original, por lo que mi parte ya no la sentí tan imprescindible. Del mismo modo, a medida que se desinflaba la teoría política y la urgencia por publicarla, cobró relevancia la importancia que ha tenido el continente latinoamericano en las vidas de los Reinci, a nivel sentimental mucho más intensa que a nivel musical. Creo que existe un agotamiento en el rock español y las señales que están viniendo desde América son esperanzadoras. Del mismo modo cierta complicidad y sintonía en las respuestas de Fernando Madina (cantante y bajista) en ese sentido, que no hicieron sino reforzar mi teoría.

El titular es mío, no quise ser tendencioso y huí de hacerle una pregunta para ponerle mis ideas en su boca. Pero me parece interesante la reflexión.

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Mira que disco a disco vuestras letras dan para hacer un debate extenso, pero en “Awkan” cobra más sentido si cabe hablar de política que de música, que da un paso atrás.

Sí posiblemente, mitad-mitad. Necesitábamos que hubiera mas reflexión que la tónica normal de las 16 o 20 líneas de nuestras letras. En “Aniversario” se nos quedó colgado hacer algo parecido, y lo retomamos después. Nosotros a la parte musical y Ángel del Río, que estudió con nosotros y nos conoce bien, a los textos aunque terminara encargándonos algunos. Salió tras un parto difícil pero salió. Veo la presentación de «Awkan» y pienso sinceramente que nos hemos lucido.

 

En una banda con vuestra trayectoria, con tantos discos, donde ya no tenéis la urgencia del principio, ¿cuesta más completar un trabajo y decir algo nuevo, veis que es preferible hacer cosas nuevas siendo este el camino?

Son las cosas que se terminan por hacer, sí. Aunque no sé si de vender (sonríe), pero no salió con esa intención. Son muchas inquietudes (también acabamos de fabricar una cerveza Reincidentes…) y para ser un grupo con 29 años de vida, considero que entre la autogestión y lo inquietos que somos, es lo que mueve un poco la locomotora para que esto siga.

 

Los aniversarios también sirven para cerrar un ciclo, y que ahora volváis a la Universidad que es el sitio de dónde salisteis al abrigo los encierros, las protestas y las reivindicacionesimagino que cobrará un sentido especial.

Sí, imagínate. Vamos a presentar este disco en el Aula Magna de Historia de la Universidad de Sevilla. ¿Sabes en cuantas asambleas he estado yo allí, cuántas clases? Se me pondrán los pelos de punta. Es tiempo de hablar en las aulas, en las librerías, que la gente reflexione, debata. El capitalismo se ha inventado una crisis que no es tal, que es mentira, que no es sino hacerle perder poder adquisitivo al pobre y que los ricos sean más ricos. Por eso hablan de recuperación, porque ya lo han logrado. Por lo menos hablemos entre nosotros, los que menos tenemos, y al menos nos organicemos.

 

Si estás hablando de volver a las aulas, a las librerías, es porque ahí hemos perdido el pie.

En las nuevas generaciones (exceptuando en el 15-M porque estábamos hasta los cojones), ha habido cierto letargo a nivel ideológico. Los partidos gobernantes ofrecían todos lo mismo. En la época de la burbuja todo el mundo miraba hacia otra parte y cuando estalla una cris económica de tales dimensiones, deja a la gente tirada, con mucha gente en el paro y entonces se planta, sí. Tanto el 15-M como nuevas fuerzas emergentes como Podemos lo que se ha logrado es ya sin presentarse a elecciones, poder remover conciencias, y que los viejos partidos hablen de ciudadanía, de la corrupción (hasta ahora se enseñaba hijo mío, tú sé como ese), ahora se está más pendiente.

 

Cómo valoras que los hijos del 15-M vayamos divididos a estas elecciones (se hizo antes del domingo), algunos en un viaje a la socialdemocracia, otros tras una guerra civil y con próxima refundación…

La izquierda siempre ha tenido ese cáncer de ir dividida. Muchas veces por personalismos, por esas pequeñas cotas de poder que en algunos sitios ha tenido… No creo en el viraje a la socialdemocracia de Podemos, desde el principio no se han planteado salirse de la economía de mercado. Simplemente que la deuda es impagable en los términos actuales y es una obviedad, y prefieren una economía tipo Noruega años 70 con muchos impuestos y muy buena calidad de vida. No es socialdemocracia, es que eso nunca se ha hecho aquí. Pero aún así, que la izquierda llegue dividida es que no me extraña, siempre ha ocurrido. Creo sinceramente que si no se hace confluencia ahora se hará confluencia después, porque se darán cuenta cuando hagan las cuentas, y sumando otros nacionalismos progresistas periféricos que los hay y pueden entrar en la jugada. Ojalá. Porque claro, al nacer Podemos, el capital se inventa ese neofascismo de cara elegante, joven y ágil llamada Ciudadanos que puede apuntalar el sistemaa.

 

Latinoamérica. Me parece importante que este disco en directo se haya grabado allí. Hacerlo aquí, hubiera sido repetir un Algazara o un grabar un Viñarock…

Está claro Cuentas con otros invitados, puedes editar el disco allí… Han colaborado gente de la talla de Ciro Pertusi, que uno de los mejores músicos y más influyentes personas, Mariano Martínez de Attaque 77, La Vela Puerca, y Pipi de The Locos y Ska-P porque vivía allí en ese momento. Le da un cuerpo a nuestro compromiso con Latinoamérica. Incluso el título, Awkan, es una palabra mapuche.

 

Bunbury por ejemplo está focalizando últimamente mucho su carrera ahí, no sólo por el estancamiento de España, sino para crecer ideológicamente, e incluso espiritual y culturalmente. Parece que volvemos a necesitar que nos impregnen de ideas nuevas.

Siempre lo han hecho, nunca dejaron de hacerlo. Nosotros hemos crecido allí, conociendo gente y como tú bien dices nos hemos impregnado de ver otras formas de ver la vida y concebir incluso la política. Han corrido tiempos muy curiosos allí y hemos aprendido. Nos gusta.

 

Hablas de Ciro, del ‘Enano’ de la Vela, tienen una manera de cantar muy diferente a la nuestra, incluso en el rock. En España siempre la voz ha tenido mucho más callo, más áspera, al estilo de Leño o Rosendo. Y allí han llenado un espectro de rock duro que aquí nos hemos tenido que salir hacia Loquillo o Héroes del Silencio.

No sé si es por su manera de hablar castellano, pero parece que dulcifican al cantar, pero creo que es más por el idioma que por el tipo de música, porque escuchas allí a Sepulcro Punk y son igual de punks que aquí.

 

No, si eso está claro, pero me refiero más a una onda de Fabulosos Cadillacs, de ese rock de élite en el que la Vela Puerca llena estadios y aquí es inconcebible. Están enseñándonos otra manera de hacer bien las cosas.

Es cierto que tienen otras maneras de hacer música, pero también de comer o de conducir. Y para nosotros es un constante aprendizaje. Uno no puede tener 49 años y decir que ya lo ha aprendido todo en la vida, seguimos aprendiendo hasta que nos morimos. Allí hay un problema con los promotores más grandes y es que no apuestan por el rock, y los que son muy pequeños a veces no tienen la capacidad para sacar un grupo nuevo a 3.000 kms con garantías de que todo vaya bien y vuelvan a su casa bien. No hay ese sector medio a nivel de promotores discográficas y es difícil buscar.

 

Creo que Latinoamérica para vosotros es muy importante no sólo por lo aprendido, creo que a pesar de haber tocado muchos palos políticos, el continente hermano es quien ha sacado lo mejor de vosotros. Y me viene a la cabeza la vertiente poética de “América”, cuando homenajeasteis su canción de autor. Y es curioso, porque esta influencia os acompaña desde vuestros inicios, con las luchas contra los fastos del V Centenario. ¿Compartes mi percepción?

(Reflexiona un instante…) Sí. La prueba de lo que tú estás diciendo, y estoy básicamente de acuerdo contigo, es que si tú abres “Awkan”, el capítulo en el que más incidimos, en el que escribimos todos, es en el de Latinoamérica. Es que nos ha aportado mucho. Desde la primera vez que fuimos, en el 92 a México, y con ciertos intervalos, no hemos dejado de ir y hemos conocido muchos países, Puerto Rico, Ecuador, Colombia, Venezuela, Chile… Hay muchas Latinoaméricas, no son lo mismo las calles de Montevideo que las del DF. Creo que nos ha aportado y hemos ido ganando. Es como el que lee mucho, siempre escribirá mejor y pensará con más agilidad, y el que escucha mucha música puede afinar mucho más el oído.

 

Recuerdo la gira de Negu Gorriak por El Salvador en 1994, que les da un giro radical en su apuesta por la resolución del conflicto vasco. Eso desemboca en vuestra colaboración con Fermín Muguruza para la canción “Un pueblo”, es que Latinoamérica es un referente brutal hasta para lo que pasa aquí.

Sí, sí, está claro, y ahora que hablas del País Vasco también. Si de Latinoamérica hemos sacado muchas cosas, de Euskadi igual, y no me refiero a la cosa facilona de que nos dijeran que éramos una mezcla de Tijuana in Blue y La Polla al principio, pero allí también hemos aprendido un huevo de cosas porque la situación también ha sido cambiante y se ve todo desde diferentes ópticas. Venimos de promo de allí ahora, y cada vez son más medios generalistas que se acercan a nosotros, quizás por la magnitud de la obra. En Euskadi están pendientes de nosotros incluso siendo un grupo de Sevilla.

 

Y Europa es el último eslabón, con tanto expatriado…

Claro. Hemos hecho gira por allí ¡eh!. Hace poco estuvimos en Bruselas, que fue un exitazo, también por Alemania, y cuando estuvimos en Londres, también llenamos la sala. También nos interesa ir, no con tanta frecuencia que a Latinoamérica, que habría que ir todos los años, pero sí. Hay muchos españoles, es verdad, y te puedo decir que a muchos se le saltaban las lágrimas. Deben llevar allí un tiempecito, y ver a sus grupos favoritos, gente que ha sido la banda sonora de su vida, y que se hayan tenido que ir por culpa de la crisis… debe ser realmente emocionante.

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¿En qué momento se halla nuestra sociedad? Como grupo reivindicativo y público, es exigible pediros levantar bandera y seguiros a los que seáis referente en cada momento, ya no sólo en Euskadi como decías, donde se abre un espacio nuevo, ni en el de la confluencia que hablábamos antes, me refiero a nivel social, a nivel musical. ¿Notas síntomas de agotamiento y hastío? Un grupo como Vetusta Morla, independientemente de la música que haga, tiene un compromiso social patente como demostró con Lorca, la ciudad murciana afectada por un terremoto, pero sólo funciona un tipo de festival lúdico festivo no sólo en el indie, también en el rock, y falta mucha canción protesta, hija de estos tiempos. ¿Qué escenarios se plantean?

Hay que partir de un escenario. Las discográficas se han cargado la música, por lo menos el rock. No confían, y si no hay discográficas, no va a haber medios pendientes. Quisieron cargárselo evidentemente, pero no lo consiguieron, porque siempre habrá grupos. En cambio, una cosa sí, el público es más conservador, por eso esos festivales se nutren de grupos muy consagrados y la cantidad de grupos que están saliendo de miles de estilos, unos con más compromiso que otros (y somos de la opinión de que no hay que obligar a nadie, sino que tiene que haber de todo), no tienen su reflejo. No vas a ver grupos que no conoces. Esa es la gran enfermedad del rock porque éste se nutre de lo joven, de lo nuevo, de lo rebelde. Eso es el rock. Los dinosaurios también están, y tienen que estar si quieren estar. No es que nos esté llamando a nosotros mismos dinosaurios, que aún no lo somos porque nos divertimos con esto y si no lo hiciéramos nos dedicaríamos a otra cosa, es que el rock necesita frescura, que la gente tenga interés, que más barato no puede estar un concierto, que los discos te los puedes descargar, cosa que nosotros nunca vimos mal. La gente se ha vuelto conservadora, no solo por la crisis.

 

¿Y no te da la sensación de que el rock puede haberse convertido en algo muy previsible? Lo notas en las radios de rock, en la infinidad de grupos repetitivos… Es que por eso apareció el hip-hop con tanta fuerza a principios del 2000 en nuestro país.

Pero mezcla estilos, se fusiona con otros para crecer. Pasó con el ska, con instrumentos tradicionales como la dulzaina y en idiomas propios como el catalán, o con la electrónica.

Pero me hablas del ska que es de hace más de 40 años, lo del catalán es de los años 90, y la electrónica pues igual tiene más de 15…

Vale, quizás ahora no hay tanto, hablamos del grunge y ves que en unos años salieron muchas cosas y ahora pocas… quiero creer que habrá un salto por ahí en breve. De momento, con toda la mezcla y las trayectorias, riqueza hay, y el nivel de probabilidades que dan combinar nueve notas todavía está por descubrir. Aunque es cierto que hay cosas que ya huelen a antiguo, y terminas prefiriendo el original, pero por ejemplo, yo oigo a grupos como Desakato y no suenan a más de lo mismo, para nada. En nuestro disco hay dos medios tiempos, raros de ver en nosotros y más difíciles de tocar, y no hablamos de política… nos metemos en otro terreno pero con actitud punk y eso no lo hace mucha gente.

 

Hablabas de los dinosaurios, y te cito tres casos por ejemplo. Miguel Ríos tiene que hacer una gira de separación para que sea su último boom, el reciente milagro de Rosendo en Las Ventas, u Obús con su exposición mediática. Son casos muy contados, y parece que este país todavía no ha aceptado a grupos como vosotros con más de treinta años de carrera, como pueda pasar con Neil Young o Springsteen.

O Los Suaves… hay casos. Yo quiero seguir disfrutando con lo que hago, para mí es un sueño cumplido día a día. Jamás imaginé que iba a malvivir de ello cuando empecé, pero te gusta. Si tienes un trabajo que te gusta, tenlo, y además siéntete afortunado de tenerlo, con los tiempos que corren. Sí se puede tener una trayectoria, lo que pasa es que si ves lo de Rosendo o nos ves a nosotros llenando la sala Salamandra de Llobregat, en el público no todo lo que ves son quinceañeros, sino que ya ves gente un poquito más mayor y que sigue siendo fiel a la música que le ha gustado de pequeño y nosotros lo estamos notando. Ha crecido la pirámide social que nos sigue, pero eso no es malo, nos agradecen que sigamos así.

 

Me hablas de público, ¿y los medios? Antes mencionabas el éxito en Euskadi. ¿cómo notáis el feedback ahora que estáis presentando trabajos golosos como el “Aniversario” o este libro, que son más interesantes para hacer una retrospectiva?

Es que en Euskadi los medios han tenido una cultura cercana rock porque el rock ha formado parte de su cultura desde que nació, la gente lo toma como algo propio, y en las fiestas siguen sonando canciones de siempre junto con las nuevas. Aquí es más difícil. Que el rock forme parte de la cultura popular es algo que no se ha conseguido plenamente nunca, ni en los mejores tiempos. Ni cuando las multinacionales fichaban a Ska-P, Reincidentes o Extremoduro, lograron que realmente en la calle el rock formara parte de la cultura popular. Y con el hip-hop tampoco, ojo. Por eso te decía antes que el público es más bien conservador y sí me toca un poco fibra. No sabemos si algún día lo será, te digo que en Argentina el rock sí forma parte de su cultura.

 

¿Cómo planteáis la presentación de “Awkan”?

Por librerías y universidades, intentar llegar a ese tipo de foros. En Madrid estuvimos en Traficantes de Sueños, y queremos venir a la Facultad de CC. Políticas a hacer charlas-debate y luego hacer la gira a partir de finales de enero.

 

Es curioso, porque si el público, no sólo del rock sino de la música en general, es conservador, el consumidor de este tipo de librerías alternativas y de contenido político vive un momento al alza. Hay un boom que está sembrando algo previsiblemente bonito para el futuro.

Porque hay más reflexión política en general, la política sí es verdad que está cambiando. Esta crisis que se inventaron, al dejar a la gente más pobre, hace que muchos se pregunten por qué y quiénes son los culpables, porque no tienen cara. Si tú vas haciendo preguntas, vas buscando repuestas y estas vienen en forma de literatura. Yo soy lector de reader, no voy físicamente a la librería, pero sí compro digitalmente bastante libros. Soy bastante lector y el resto de Reincidentes también, pero eso es bueno, es de agradecer que la literatura política tenga este auge y quiera una nueva manera de ver las cosas.

 

Terminemos con algo más positivo, lo que sí podemos decir es que el rock en cambio, ha sido muy rápido a la hora de asimilar nuevas tendencias. ¿Tú crees que esto augura mejores tiempos para el rock?

Para el rock politizado o el rock con conciencia, pues es posible que sí. Del 15-M para acá, si la política sigue interesando más a la gente, eso tendrá su reflejo, quizá no tan rápido, pero hay una generación que está haciendo ahora rock que probablemente empiece a pillar ideas. Y yo siempre he creído mucho en los ciclos, soy historiador y se me va mucho la cabeza con eso. Al rock no lo van a matar.

Nacho Murgui: «El Ayuntamiento no va a ser un freno a la sociedad civil organizada, va a ser su impulso manteniendo la autonomía de los diferentes movimientos»

Nacho Murgui, ex cantante de Hechos contra el Decoro y Desechos, así como ex Presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) es el número dos de la lista de Ahora Madrid encabezada por la jueza Manuela Carmena. Reconocida por su defensa de los Derechos Humanos, la suya es una candidatura de unidad popular en donde sectores políticos (Podemos, Equo y el sector crítico y las bases de IU entre otros), junto a la sociedad civil (15-M, mareas blanca, verde, asociaciones de vecinos, ecologistas…) están volviendo a suscitar una gran ilusión ante la posibilidad de devolverle a la ciudadanía el protagonismo como actor político en en Madrid.

** la entrevista se realizó el pasado 14 de mayo. Las fotos son del facebook de Ahora Madrid      

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La campaña electoral debe estar siendo agotadora. ¿Cómo se vive desde dentro?
Desde el ámbito de los movimientos sociales también se organizan campañas, que aunque no sean electorales cobran tal intensidad que desde luego es equiparable. Como por ejemplo el de la ILP de la PAH que movilizó a mucha gente y con una intensidad tremenda, la gente que está en ello se deja la piel y te lo puedo decir de primera mano. La diferencia es que una campaña electoral sabes cuando empieza y cuando acaba, aunque es cierto que encierra muchas novedades.

Te lo decía porque Manuela Carmena está asegurando estos días que le sorprende que sean tan mercadotécnicas, más parecidas a campañas de marketing.
Eso es así en las campañas tradicionales, pero nosotros no estamos haciendo esa campaña. El grueso de nuestra actividad es realizar actos y eventos en los Distritos en formato asamblea en lo que hacemos una pequeña introducción de la persona de la candidatura que participa en el acto y luego abrimos el turno de palabra. La gente no sólo pregunta, sugiere, reflexiona, critica… y si surgen preguntas y dudas, pues se intentan responder. El formato no es unidireccional, se produce un diálogo.10955508_1622790751301003_452633713821760166_o

Fue en Latina, mi distrito, donde comenzó esta gira de encuentros… ¿Cómo ha evolucionado el engranaje? ¿La gente está más motivada, más concienciada?
En aquel acto me impresionó ver tanta emoción. La gente estaba muy ilusionada y el ambiente era electrizante y maravilloso. A medida que se ha ido avanzando hemos notado que los actos congregan a más gente y se fluye con más agilidad, todo el mundo se ajusta y se es más comedido en los tiempos, se es más concreto. Es un ejercicio que está suponiendo una verdadera gimnasia de la participación, nos está preparando también.

Esa es una de las bazas fuertes de la campaña de Ahora Madrid, y otra es la respuesta que está dando Manuela Carmena a los ataques personales de Esperanza Aguirre. Está siendo muy sólida y creo que en la medida que la gente conozca el proyecto que representáis me imagino que los resultados irán yendo a vuestro favor.
Sí, tendencialmente creo que estamos yendo muy bien. Y claro, es que no hay comparación entre ambas. Manuela es una persona que se presenta por Ahora Madrid, elegida por unas primarias en las que han participado más de 15.000 personas y que se ha caracterizado por una trayectoria basada en la honestidad y la defensa de los derechos humanos de transparencia y de combate a la corrupción, que está haciendo una campaña de escucha de participación, que no está entrando en el juego tradicional del ‘y tú más’ y enfrente tienes a la Presidenta del Partido Popular de Madrid que es probablemente una de las estructuras políticas más corrompidas en este país. Su mano derecha está en la cárcel por casos de corrupción tremendos. No puede decir que ella no sabe nada, que es una recién llegada, que está en contra de eso. Ella fue la cazadora de talentos del PP y le está saliendo como le está saliendo.

… y la muñidora del sistema que permite que pase esto…
Pues por eso, que cualquier comparación que se haga es difícil de sostener salvo en aquellos sectores de la población que tienen un voto muy ideológico, ya que ahí Esperanza Aguirre sí es capaz de agrupar al núcleo duro de la derecha. Exceptuando ahí, creo que Manuela sí puede aglutinar electorado en el resto del panorama político.

No sólo en el ideológico, creo que tenéis un gran reto en el votante de conducta tradicional o conservadora, el que es ajeno a las redes sociales y los encuentros, sólo localizable en los buzoneos, que se fija en los carteles y banderas….
Me imagino que eso se consigue fundamentalmente a través de los medios de comunicación de masas, y ahí si bien es cierto que ha habido serios intentos de silenciarnos, nos estamos abriendo bien paso y cada comparecencia de Manuela en los medios se traduce en un éxito tremendo en cuanto al apoyo. En cuanto ven lo que significa la candidatura de Ahora Madrid, la respuesta es bastante positiva.

11081436_1606970756216336_3344376900719728785_n¿Qué aportáis el equipo joven aglutinado en torno a ella? La paleta está bastante bien cubierta, tú en temas vecinales, Mauricio Valiente en temas de inmigración, Pablo Soto respecto a las tecnologías…
Bueno joven… Mauricio es un tío que está en forma y yo tampoco soy tan joven… (sonríe), pero creo que aportamos trayectorias, y experiencias en diferentes ámbitos de Madrid, y conocimiento de determinados contenidos más específicos y en algunos casos incluso de funcionamiento institucional del Ayuntamiento de Madrid. Inés y Jorge han sido concejales, yo he estado durante ocho años presidiendo la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de la Comunidad de Madrid y recorriéndome los barrios recogiendo buena parte de las inquietudes de los vecinos, el conocimiento de Pablo Soto de las nuevas tecnologías y de la participación ciudadana a través de ellas, es importantísimo, Guillermo respecto a la dinamización cultura y participación en muchísimos movimientos… Es verdad que somos una candidatura más joven, pero paradójicamente aportamos mucha experiencia.

Respecto a tu trayectoria al frente de las Asociaciones (FRAVM), ¿qué balance haces de cara a tu candidatura? Da la sensación que las Asociaciones de Vecinos han tenido tradicionalmente intereses contrapuestos, en función las afinidades ideológicas distintas por un lado, y las necesidades específicas de cada una por el otro.
Yo para nada estoy de acuerdo con tu interpretación de que sean objeto de tira y afloja ideológico. De hecho una de las características del movimiento vecinal es que a pesar de que en buena medida ha estado dinamizada por la militancia de base de partidos de izquierdas, en su día fundamentalmente el PCE, pero también otros, sí que ha sabido mantenerse a salvo de las tiranteces políticas que han existido en otros ámbitos, movimientos sociales o si quieres, la izquierda social. Tiene otra virtud y es que a pesar de su larga trayectoria tiene cierto dinamismo, y que aunque a lo largo de estos años nos han matado muchas veces, se da la circunstancia de que en prácticamente todos los barrios de Madrid hay una Asociación de Vecinos y eso no ocurre con ninguna otra cosa, ni colectivos juveniles, ni específicos de mujeres o ecologistas… pero vecinales sí. Así, cuando la sociedad se tensa y empieza a funcionar, tiene a las AA.VV. como referencia. Muchas asambleas y grupos de trabajo que salieron del 15-M, terminaron ligándose a muchas AA.VV. porque terminaban utilizando su local, su estructura, bebieron de su experiencia. Plataformas de Vivienda, huertos urbanos, grupos de consumo… están muy asociados. Son muy necesarias y va a seguir siendo así.

¿Qué retos se les plantean a partir de ahora? ¿Y en la medida en que gente como tú participe en el Gobierno local?
Los retos vecinales seguirán siendo los mismos gane quien gane las elecciones, y pasan por velar por los intereses de los ciudadanos y porque haya unos canales de participación cada vez más amplios y en mejor funcionamiento. Luchar porque se mejoren las condiciones de vida de los ciudadanos, y negociar con la Administración las medidas que los vecinos crean poner en marcha en sus barrios. Y esto es independientemente de quien gobierne. Aunque habrá gobiernos que sean más sensibles a la participación ciudadana y otros que su sensibilidad estará con respecto a los intereses financieros y de algunas compañías. Lo que sería un error es pensar que una vez determinadas fuerzas políticas alcanzan el poder local, el papel de los movimientos dejen de tener sentido. Y al revés, tienen que tener mucho más.

Ese fue el error del 82 y el que muchos temen que pueda volver a pasar.
Uno de los errores, pero no caigamos en la simplificación de decir que todo fue eso. Pasó mucha gente buena al Gobierno, pero también se quedó mucha gente. Lo que pasa es que los movimientos sociales tienen su momento de mayor actividad y sus momentos de reflujo. A saber qué hubiera pasado si no se hubiera conseguido el poder, ¿hubiera seguido al alza? seguramente se hubiera agotado. Responden a un momento determinado. ¿Es un error que todas las fuerzas se concentren en el ámbito institucional? Yo creo que sí. Pero creo que ha habido un aprendizaje, y la situación de la que partimos es distinta. También existe la posibilidad de que la llegada de determinadas fuerzas políticas al Ayuntamiento no va a ser un freno ni un muro de la sociedad civil organizada, sino todo lo contrario, va a ser un impulso y una potenciación, manteniendo la autonomía de los diferentes movimientos. También sería un error intentar controlar, manipular los mismos.11218199_1621736004739811_3000107058718479091_o

El mayor miedo de muchos es que si hay un cambio, todas las ganas de hacer cosas nuevas se vean frustradas por el endeudamiento masivo del Ayuntamiento. Estáis haciendo mucho hincapié en una auditoría ciudadana, que está fenomenal porque implica transparencia. Pero ¿Cómo se revierten ciertas deudas ilegítimas o ciertos contratos?
Hay cuatro elementos que introduces en la pregunta. El primero es el tema de la falta de recursos. Y ahí hay que establecer que por ejemplo, cuando un festival de cine es organizado por los vecinos, la diferencia presupuestaria respecto a cuando lo haga una empresa contratada por el Ayuntamiento para organizarlo, puede ser de estar multiplicándolo por 10 o 12 si se trata de una concesionaria. Hay una manera de hacer las cosas extremadamente cara y es cuando utilizas los recursos públicos para beneficiar a unas pocas empresas privadas. Esto también tiene que ver con la deuda y la transparencia. La deuda que hemos adquirido los madrileños y madrileñas por obra y gracia del Ayuntamiento de Madrid responde a una serie de operaciones que nunca le fueron consultadas a los madrileños, y a una serie de sobrecostes que en muchos casos han multiplicado los proyectos que en muchos casos habría que investigar quién se los ha llevado. Auditoría ciudadana significa echar las cuentas delante de todo el mundo, nos lo dijo una ciudadana y tal cual te lo digo. No es sólo colgar las cuentas para que la gente las pueda ver, es traducirlas para que las pueda entender. En tercer lugar, los contratos son muchos y variados. Algunos están en una situación jurídica, otros en otra, algunos se agotan ahora y otros más adelante. Pero todos tienen una cosa en común, las inspecciones para ver si se están llevando a cabo las condiciones del mismo no se están produciendo. Y eso es lo primero que hay que hacer, ver si se cumplen y si no, denunciarlo. No por una cuestión ideológica ni maximalista, es que los ciudadanos estamos pagando por unos servicios que no nos están prestando. Teniendo una jueza encabezando la candidatura, sabemos que los mecanismos legales no nos los vamos a saltar (bromea). En serio, dentro de lo legal, pero vamos a apretar las tuercas. El Tribunal de Cuentas, nada sospechoso de ser bolchevique, ya ha reconocido que la gestión directa de los servicios públicos es más barata que la concesionaria, y ya hay lugares que están revirtiendo. Y si además estamos en una ciudad en la que nos dicen que no hay recursos y lo repiten hasta la saciedad, pues razón de más para hincarle el diente a todo eso. Y ya por último, la cuestión de si hay dinero o no hay dinero. El Ayuntamiento de Madrid ha cerrado el año pasado con un superávit. 400 millones que no se han gastado y han presumido de eso. La Junta Municipal de Usera devolvió 1.900.000 euros de su Presupuesto de servicios sociales, un barrio donde viven una situación social insostenible. Hay dinero, pero si no te lo gastas y lo devuelves… Se utiliza para seguir amortizando deuda, sin ser la parte del Presupuesto destinada a pagar la deuda. En estos últimos cuatro años no ha existido Ayuntamiento.

¿Quién iba a decir hace 20 años, cuando estabas en Hechos Contra el Decoro en los márgenes de esta democracia que nos han vendido, que ahora ibas a dar el paso y desde dentro intentar revertir las cosas?
La opción es esa por varias razones. No es sólo porque se quiere sino porque se puede. La sociedad por norma general no se plantea problemas que no se pueden resolver. En aquel momento determinadas posiciones que planteaban una transformación del orden las cosas, de una democracia radical, tenían muy poquitas opciones. El apoyo era mínimo, la gente que participábamos era muy poca, las posibilidades que teníamos eran muy pocas. Pero han ocurrido muchas cosas.

Dices que erais muy pocos, pero grandes hitos de conquistas sociales sucedieron entonces. Aznar se vio obligado a suprimir el servicio militar obligatorio gracias al movimiento insumiso y los objetores, aparecieron los centros sociales okupados, también estuvo el 0,7%…
Había 35.000 insumisos en el momento en que yo me hice, y nos tenían que meter en la cárcel… Para mí fue uno de los episodios más importantes de mi vida, asumir ese riesgo a nivel personal, pero dentro de un ámbito colectivo que quería cambiar las cosas y lo consiguió con desobediencia civil y con un apoyo social masivo. Pero ha habido picos y valles, siendo todo muy puntual. Hacer asambleas de 600 personas entonces era un sueño. El Prestige, la oposición a la Guerra de Irak… han sido hitos que han ido escalonando de manera más masiva esta disposición de la sociedad a transformar las cosas desde un punto de vista democrático, y entre hito e hito ha habido un trabajo silencioso que ha ido alimentándolos, y este que estamos viviendo, primero en las plazas con el 15-M y hoy con Ahora Madrid es otro de ellos.

Es curioso que los medios de comunicación de ultra-derecha, especialistas en sacar las miserias, y especialistas en golpes bajos, no te ataquen por tu pasado musical, en el que con canciones como “Democracia de la cal”, os posicionabais de frente contra el sistema, o que trabajarais con Gora Herriak (división internacional de Esan Ozenki), el sello de Fermín Muguruza, otro que bien podría hablar sobre la censura sufrida en su persona.
Eso sería bastante pobre. Canciones como esa que dices denuncian una violación flagrante de los Derechos Humanos en este país, por hechos por los que hay gente condenada y que ha pasado por la cárcel, a la denuncia de un delito no se le puede atribuir radicalidad ni extremismo alguno, se pone sobre la mesa una serie de crímenes de Estado, y perfectamente asumible. A todas las canciones que tenemos se las puede tachar de cierta radicalidad tanto en cuanto hacían referencia a los problemas que estaban en la raíz de muchas cosas pero no extremismo, denunciamos crímenes y los jueces así lo demostraron. La vinculación a un sello independiente en ese momento… pues es que si no, con esa música, no había forma de sacar discos a la calle. Lo llevamos a gala.

Era otra época, es cierto, «Borreroak Baditu Milaka Aurpegui» de Negu Gorriak, llegó a ser aclamado hasta por ABC y RNE como uno de los mejores discos de aquel 1993.
Y era un sello que sacaba discos de todo el mundo, belgas, argentinos…11206845_1622791271300951_4155011741767350448_o

¿Qué ha supuesto volver a grabar con tus compañeros de Hechos contra el Decoro después de tanto tiempo la canción oficial de Ahora Madrid?
A mí me emocionó muchísimo el que según empezamos a hablarlo entre los miembros del grupo, la reacción fue de todos a una y como una flecha, no dudó nadie ni un segundo, se pusieron a currar como máquinas. Y fue muy emocionante encontrarse en el local de ensayo. Yo llegué más tarde y estos ya tenían la música compuesta. Y llegar al local y escuchar una canción que no había oído en mi vida a través de la puerta pero que no cabía la más mínima duda de que era Hechos Contra el Decoro, para mí fue impresionante. En relación a lo que hablábamos antes sobre cómo había evolucionado la gente para poner ahora música a una cosa que es análoga a aquella, para mí simboliza ese hilo rojo que hace conexión entre lo que se hizo entonces y lo que se está haciendo ahora.

Garantízame al menos un concierto en caso de que ganemos.
Pues no lo sé (ríe), para mí merecería la pena de todas, todas. Pero imagínate, cada uno del grupo con sus cosas, sus movidas…

…Eh, que sólo he pedido un concierto, no una gira (risas)…
Ya, ya, pues habrá que hacerlo.

Primero con Hechos contra el Decoro, luego en Deshechos… supongo que las responsabilidades políticas te hicieron imposible mantener tu actividad musical. ¿Cómo echas la vista atrás?
Si te soy sincero, no estoy echando la vista atrás. Ahora tengo la vista fija y concentrada en un objetivo que es que en esta ciudad el día 24 tiene que haber un cambio político y tenemos que cambiar el Gobierno de la ciudad, para favorecer y que sigan avanzando estos proyectos y que lo hagan con más facilidad. Aunque seguirán siendo y avanzando independientemente de que haya cambio en Madrid o no, no soy partidario de la premisa del ‘Ahora o Nunca’, soy más del ‘Ahora y Siempre’. Pero es una oportunidad única y hay que aprovecharla. Y no sólo va a beneficiar a las personas que están movilizadas, va a mejorar la calidad de vida de la gente. Para que la gente deje de tener esa losa de estar gobernados por unos indecentes.

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Músico una vez, músico toda la vida, ¿cómo debería cambiar Madrid en su relación con las Artes y la Cultura?
Nunca he sido músico, lo mío ha sido un accidente. Ni sé cantar, ni toco ningún instrumento, sólo sé aporrearlos…. Han sido casi 20 años en grupos porque me he encontrado con gente maravillosa que me ha hecho un hueco en esto y porque me encanta y me divierte muchísimo, y escribir letras se me daba más o menos bien, pero yo siempre he vinculado mi actividad musical a los amigos. Con otras personas aparte de Hechos contra el Decoro o Deshechos no me hubiera interesado. Dicho de algún modo, la música me ha servido para vincularme a una gente y a todo lo que le ha rodeado. No me considero músico.

Pero sí has sufrido el acoso del Ayuntamiento a salas de teatro o de conciertos, a causa de las licencias, el acceso de menores de 18 años a los conciertos ¿Qué ideas tenéis al respecto?
Es cierto que debería existir un circuito público no sólo para que los grupos ensayaran sino que además pudieran tocar y se formaran haciendo su trabajo con un mínimo de condiciones, porque el esfuerzo que requiere llegar a poder tocar es tremendo, y esta ciudad es una ciudad muy poco amable para eso. Sí es cierto que hay recursos y si se pusieran a hacerlo funcionar, sería estupendo. Tampoco hay que caer en cierto discurso que podría confundirse con no respetar el derecho al descanso que también está en la ciudad y que se tiene que combinar con el derecho al ocio y a la cultura, pero creo que es una cuestión de voluntad política el hecho de que se pueda hacer y que se pueda hacer bien. ¿Qué ocurre? Que a veces no interesa, porque el que la gente se junte, se agrupe, se divierta de manera junta, no siempre es cómodo para el poder, porque genera cosas. En torno a esa actividad se ha ido generando en Madrid mucha vida. No tenemos que volver a hacer conciertos en las plazas como en la Movida sino favorecer que la gente pueda organizar sus conciertos, elegir cómo, dónde y cuándo, articulado con el resto de derechos. Hay que conseguir que Madrid sea un suelo fértil para que surja toda esa actividad cultural.

¿Incluyendo algún gran festival?
Podría serlo, ser cauce y motor y no poner dificultades. Basta con no ser un muro. No sé si de festivales de ese tipo, porque es otro debate, si eso es bueno, si es conveniente, si hay otro modelo que fomente experiencias más micro… Que los chavales puedan tocar todo el año es más importante que hacer una vez al año un macrofestival. Pero hay ejemplos como en Aranda de Duero, donde el Sonorama creo que ha generado más consenso, pero vamos, que eso requiere un debate tranquilo y en profundidad, con mucha reflexión.

Londres prácticamente duplica el PIB cultural de Madrid y Nueva York casi lo triplica ¿hay margen para soñar?
Hay margen para soñar con los pies en la tierra, sin que nos digan que somos unos fantasiosos. Pues soñar y hacerlo en voz alta porque hay una base material muy fuerte que puede hacer que muchos de ellos se hagan realidad. Con números, con cifras, con estructuras… No estamos soñando cualquier cosa, ni proponemos cualquier cosa, la gente cuando se pone a soñar, sueña con sentido común. Nadie pide cosas imposibles. Si las cosas dependen de la ocurrencia de un gobernante, pues sí se le ocurren idioteces. Si participa la gente en un sentido amplio, no va a salir nunca adelante una cosa así.

El hecho que queráis abrir estos debates ya es un buen punto de partida.
Es que hay que abrirlos, claro que hay que abrirlos. Todos. Cuando decimos que hay que gobernar escuchando, nos lo creemos a pie juntillas. Más vale tardar en tomar una medida tres meses pero habiendo hablado con todos los actores que se van a ver directamente afectados por esa decisión que hacerlo de manera precipitada ejerciendo un poder. Te han votado para que gestiones, no para que mandes. No te han votado para que te quedes con lo de todos. Ahora vendo vivienda pública, ¿pero por qué? No te han votado para eso. No eres el propietario, es como si el chófer te vende el coche del millonario. ¿Y eso? No, es que es más rentable… Esto es lo mismo, no podemos tomar las grandes decisiones que afectan a la ciudad sin contar con los vecinos. Hay que acostumbrarnos a establecer estos mecanismos. Que en Madrid haya gente tan preparada, tan dispuesta e ilusionada y con tantas ganas de currar y mejorar las cosas. Hablas con todo el mundo, funcionarios públicos, pequeño comercio, gente joven y está todo el mundo deseando que cambie la cosa, porque todo el mundo tiene ganas de hacer cosas y de que les dejen. A ellos (el Ayuntamiento) que se les llena la boca con la palabra emprendedores… si la ciudad tiene una capacidad de emprendimiento total y la tienen constreñida. Es mentira que le den la pasta a los empresarios, es mentira, se la dan a cuatro. Al resto nos tienen asfixiados.

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Sôber: El despertar de los grandes

@javier bragado

@javier bragado

A falta de una renovación urgente en el rock de nuestro país, por lo menos da gusto ver que los grandes siguen reinventándose y con poquito demuestran que mantienen el tipo en estos tiempos duros que corren. Sôber, junto a Soziedad Alkoholika y Hamlet, han definido en estas últimas décadas los derroteros por donde debía discurrir el metal -o rock duro- en España y año tras año nos enseñan a valorar la suya como una apuesta segura.

 

En el caso de Sôber, son ya cuatro años desde que Jorge Escobedo, Carlos Escobedo y Antonio Bernardini (con Manu Reyes Jr. a las baquetas) decidieran limar asperezas del pasado y retomar el grupo. En este tiempo les ha dado a editar un grandes éxitos muy cuidado (De aquí a la eternidad, 10), su primer álbum inédito (Superbia, 11) desde que se reunieran con su correspondiente gira, un tour aniversario de su álbum más emblemático, el disco con el que empezaron todo (Morfología, 99) y ahora por último, su nueva entrega, Letargo (estrenan discográfica, Warner, 14), un trabajo que de primeras les sube un peldaño. Acaban de demostrar que no venían para hacer un par de galas y pasar por caja, sino que a los madrileños les quedaban aún muchas cosas por decir. Bien, porque hemos salido ganando.

 

Mola descubrir que en esta ocasión han variado las tornas de una dinámica curiosa que siempre les ha ocurrido -inconscientemente es de imaginar- y que les ha hecho ganar enteros. Si uno se para a analizar un poco el pasado discográfico de Sôber, y desprendiéndonos de su primer trabajo, donde el tanteo es evidente ya que aún no habían descubierto su sonido, vemos que siempre repitieron patrones. Synthesis (01) no dejó de ser una continuación conceptual de Morfología, y del mismo modo, lo que pasaba en Reddo (04), ya se había contado antes en Paradysso (02), es decir, los mejores discos del grupo, los más especiales, llegan cada dos trabajos. Pero vino el parón, y tras él Superbia. Entonces, lo que sucedió antes, en esta ocasión pasó de manera inédita. La creatividad del grupo invirtió sus papeles y ahora vemos que Superbia, un trabajo que se estancaba por momentos, ha pasado a ser una antesala de Letargo, un disco más maduro, más variado y con mucho más acierto en la producción.

 

La clave ronda por estas tres vertientes y a lo largo de sus 12 canciones (rompen el círculo de las 11 composiciones con que siempre firmaban sus discos) vemos un impulso dinamizador del que carecía su anterior. Si empezamos por la madurez, se desmarcan por primera vez con una obra conceptual. Todo el disco está hilado de principio a fin, y de hecho el final del mismo te remite ineludiblemente al principio como en un bucle. Durante el tiempo que dura el compacto hablan, como siempre en mil lecturas diferentes para que cada uno se la pueda llevar a su terreno, de un doble despertar. Por un lado individual -o como grupo de rock-, en el que como el oso de la portada, obra del propio Bernardini, tras un periodo de encierro en el que han aprovechado para descansar y dar nacimiento a este nuevo trabajo, despierta con los nuevos rayos del sol que anuncian la primavera. El afán de superación, de lucha con uno mismo, son claves para entender a estas alturas toda la discografía de Sôber. Pero por otro lado, colectivo, en el que se diferencian con un mensaje más marcado socialmente, aportando su pequeño grano de arena al momento vital que como nuestro país estamos soportando.

 

La producción mejora el conjunto. A diferencia de Superbia, que languidecía en la segunda parte debido a un trabajo excesivamente homogeneizador, Letargo presume de haber cuidado los detalles. En los arreglos, en los espacios…, en definitiva, en la capacidad de escucha y el poder sorprenderte con cada nueva vuelta que le des al disco. Hay momentos metaleros, otros más rockeros, incluso orquestados… y todos tienen su protagonismo. Y eso hace que las canciones crezcan. Al igual que hicieran en su anterior entrega, rebuscan en su propio pasado y lo hacen por ello fresco. Canciones como Blancanieves y Encadenado beben de los Sôber de la etapa de Gran Vía Musical (Muxxic), los años en donde su éxito fue mayor y se acercaron al mainstream. Actualmente es la base sonora de la formación madrileña y es en esos parámetros donde se van a mover, por lo que por ese lado nada nuevo bajo el sol. Sin embargo, el camino está jalonado de acertados quiebros, como Insecto, que tiene unas claras influencias de Skizoo, la banda que los guitarristas Jorge Escobedo y Antonio Bernardini formaran en el ínterin del parón de Sôber; o Fugaz, que en cambio, recuerda a los primeros hits de la banda como Predicador, Loco o Cubos, y es un golpe de aire refrescante; Capricho por su parte, desprende en sus arreglos la mejor orquestación del metal sinfónico europeo; si me apuras en Mañana, el metal duro con el que caracterizan normalmente su sonido deja paso a un rock enérgico de grandes coros rollo U2 o Foo Fighters (sonando a Sôber, ojo); y sin olvidarnos de Morfina, un desmarque escondido casi al final, de muy poderoso punch.

 

Sôber a estas alturas poco van a sorprender, y es que con bandas tan expuestas y desde hace tanto tiempo, el factor sorpresa queda muy diluido. Pero gusta ver que trabajan a cada paso que dan y que de cuando en cuando, dejan discos especiales dentro de su extensa colección. Letargo es uno de ellos.

 

* os dejo una entrevista rápida que les hice y que contestó Antonio Bernardini, acompañado por un tímido Manu Reyes.

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