Alaska y Canut: Antología completa

Por norma general, cuando vas a hacerle un reportaje a alguien tienes muchas preguntas, y sin embargo, pocas dudas. Más o menos es un circo en el que entrevistador y entrevistado interpretan cada uno su papel en el que el factor sorpresa es bastante escaso por ambos lados, y honestamente me pasó antes de acudir a mi cita con Fangoria, ¿Por qué ahora? me cuestioné. Es sabido que siempre han renegado de los homenajes, de mirar atrás, de levantar la moqueta y sacar el polvo. Se lo dije a la propia Alaska y hubo una cosa que dijo tangencialmente pero que para mí cobró mucha importancia:

“Porque con nuestro último disco, Absolutamente (Warner, 08), entramos directamente al número 1. Y de repente ves que Dinarama ya no tiene más peso que Fangoria ni en años, ni en ventas, ni en singles… ya no está ese lastre”. Si le añades la tranquilidad por la que está pasando el dúo formado por Alaska y Nacho Canut sabrás por qué es ahora y no antes el momento de El paso trascendental del vodevil a la astracanada (Warner). Piensan que por eso mismo el tiempo les ha dado la razón: “No nos hemos equivocado cuando no hemos querido tocar todos estos años esas canciones, ni querer volver a grabarlas. Creemos que nunca hubiera existido Fangoria como lo que es, ni hubieramos conseguido tener canciones conocidas por nosotros mismos” dicen si hubieran dependido de la etapa de Pegamoides y Dinarama, “creemos que ha pasado el suficiente tiempo como para que a Fangoria ya no le pase nada por salir del armario como dice Nacho, y nos podemos permitir ese lujo”.

UNA CAJA COMPLETA
¿Contradictorios? Alguno podrá pensarlo. Sin embargo, en esta obra de gran envergadura hay sitio para todo. Desde luego se puede considerar la caja de Fangoria, o de Nacho y Alaska en sus distintas vertientes, una antología posmoderna de unos artistas que han sabido revitalizarse a lo largo de estos años.
El primer CD es el que más mira atrás y recoge los 22 singles de Fangoria: “Sí, es un recopilatorio al uso. No teníamos ni idea de que teníamos tantos, pensábamos que no nos iban a caber en un sólo disco”. El segundo revisita la etapa pre-Fangoria pero actualiza su sonido. “Es que no somos nostálgicos. No las hemos cogido como eran ni hemos ido al pasado, las trajimos al presente”. Para ello han trabajado con los productores con los que han ido de la mano la última década. Carlos Jean, Sigue Sigue Sputnik y SPAM. “Aunque con SPAM nunca habíamos hecho nada, siempre han estado ahí. Quisimos trabajar con la gente con la que lo habíamos hecho en los últimos 10 años. Teníamos muy clara la idea, y ha salido como esperábamos, aunque con Jean hubo cambios sobre la marcha y tuvimos que improvisar”. El tercer plástico reúne las rarezas y colaboraciones que han venido haciendo estos años, bandas sonoras y especiales y el cuarto es un DVD con un documental y diversos videoclips. “Nunca vas a rentabilizar todo el coste que ha supuesto hacerlo, pero somos muy fans de este formato físico. Y en el fondo si te lo quieres comprar por internet te sale más caro”.

VODEVIL Y ASTRACANADA
Dos géneros teatrales que se burlan de la realidad y la reinventan: “Es llevar la ironía o el surrealismo hasta donde ya no se puede más. Hay dos maneras de aproximarse a un concierto y las dos las hemos hecho. Puedes ser Leonard Cohen o Lady Gaga, no concebimos lo de en medio. Por eso nos vamos a los extremos del vodevil y la astracanada. Un concierto de Kiss está más cerca del vodevil que del rock, incluso Bowie, irá por ahí aunque no hagamos un espectáculo de variedades”, aseguran.

UNA MIRADA CRÍTICA AL PASADO
Cierran un ciclo y lo saben: “No por nada, simplemente pasarán 3 ó 4 años entre el disco nuevo y Absolutamente así que es previsible que sí, que se cierre. Pasó en Fan Fatal (89) que ya era Fangoria, y no un sonido Dinarama, a ver por dónde salimos en unos años”. Y a la hora de echar la vista atrás intentan hacer un balance honesto de lo que les ha pasado. De lo bueno y lo malo: “Ves que hay momentos en que estás más perdido que otros, pero es fácil decirlo 20 años después. En Dinarama, en No es pecado (86) estábamos tan perdidos que terminó desembocando en Fangoria, se nota. En el tercer Vulcano (95) estábamos perdidísimos, no teníamos un duro, ni discográfica… son momentos perdidos pero que no lo sabes mientras los estás viviendo. Y ahora… con nuestra gran tendencia al pesimismo, ser nº 1 es como la cumbre de una montaña, que subes por un lado y empiezas a bajar por el otro. Ojalá esto sea una cordillera muy larga y sin tantas caídas”.

GRATOS RECUERDOS
“Pues mira, con el tercer Vulcano sólo tocábamos una vez o dos en nuestro propio local, el Morocco y de repente apareció el primer Sónar, que nos devuelve el placer de salir de Madrid y empezar a tocar. Por supuesto también Benicàssim. Y trabajar ahora con Sigue Sigue Sputnik que abre una nueva forma, un contacto con nueva gente y retroalimentación de ideas”.

www.fangoria.es

Por norma general, cuando vas a hacerle un reportaje a alguien tienes muchas preguntas, y sin embargo, pocas dudas. Más o menos es un circo en el que entrevistador y entrevistado interpretan cada uno su papel en el que el factor sorpresa es bastante escaso por ambos lados, y honestamente me pasó antes de acudir a mi cita con Fangoria, ¿Por qué ahora? me cuestioné. Es sabido que siempre han renegado de los homenajes, de mirar atrás, de levantar la moqueta y sacar el polvo.

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