
Nevadas de grandes copos de nada.
Ni maná ni hostias como panes.
Ni panes.
Sueños diluidos entre lloviznas lacrimosas.
Primavera sin brotes y acelerada.
Verano sofocante derritiendo familias enteras.
Tarugos -banqueros, políticos, mandamases (de qué)- y apaleados cada vez más deseosos de apalear (a quién no).
Ancianas escondidas tras bufandas y gorros calados
buscando anonimato en sus atracos nocturnos a cubos de basura.
Familias incrédulas hipotecadas de por vida.
Colas de gente que se aferrarían al gris
para escapar de la negrura.
Furia, indignación y después,
agua de borrajas.
Los mismos de siempre con los bolsillos llenos de caramelos.
Los mismos de siempre con las manos en los bolsillos.
Cambios de poder y de siglas, y al final,
los mismos de siempre jodiendo la marrana
a los mismos de siempre.
Raterillos en la cárcel
y LADRONES en la calle.
Cuatro agujeros tapados por “Gordos”
y millones más esperando ser agraciados con la visita de un “Niño”.
Nada de nevadas de grandes copos de nada.
Y en mi alma sonando el Loser de Beck
en boca de Tom Waits a todo volumen,
soterrando los ecos lejanos
de Himnos a la Alegría pasados.
David ‘el chulón’. Camarero en El Sol, escritor.
Camarero -para poder comer… y beber, escritor por exceso con muchos defectos -para poder existir-, amante de esa puta en desuso que es el verbo y de esa dama con la que necesita refocilarse a todas horas, la música.
chulonizate.blogspot.com