El Niño de Elche hace el disco del 2015 para unos periodistas con vocación de epatar

PAM el niño de elche @Alfredo Arias

foto @Alfredo Arias

Por fin se dio a conocer el primer ganador de los Premios Ruido (26-01-16), en la gala surgida de la mano de la recién creada asociación de periodistas musicales en la que me incluyo. La PAM (Periodistas Musicales Asociados) nació hace poco más de un año con vocación de representar los intereses de un colectivo por norma general expuesto a los embates de una industria que se comporta paradójicamente tan veleidosa como conservadora.

Los Premios Ruido han sido su verdadera puesta de gala y mi más sincera enhorabuena tanto a los finalistas como al ganador, El Niño de Elche, que ha asombrado a la crítica con su Voces del Extremo” (editado bajo una licencia Creative Commons, que permite la descarga legal y gratuita aquí), en el que ha sido capaz de conjugar una propuesta inverosímil fusionando flamenco con kraut rock, ambient e incluso new wave, y que tal y como hemos visto, ha sido muy del gusto de los periodistas musicales. Exitazo por lo tanto para la organización ya que la expectación augura grandes tiempos futuros y al artista, ya que esto supondrá un importante aldabonazo en la gira en la que está inmerso.

Ahora bien, me queda una espina clavada sobre cómo se ha desarrollado la votación y veo importante generar debate, ahora que como entidad pública podemos (y debemos) estar sometidos al escrutinio general. He de reconocer que no me gustó ver la lista de finalistas en su día, y así lo expresé en las redes sociales. Independientemente de mis gustos musicales o mi deontología crítica (que creo que mantengo con decencia después de tantos años pues el honor en esta profesión hace que no siempre vayan de la mano una y otra), me soprendió la presencia de ciertos trabajos o artistas que no habían rayado a la altura de otras ocasiones, o que aparecieran cosas que directamente no llegarán nunca al público más allá de los cuatro prescriptores de siempre en medios y festivales del momento.

Me gustaría señalar una evidencia fuera de toda duda, frente a cualquiera que me diga que lo anterior no deja de ser un criterio personal, y  es que con certeza matemática es probablemente imposible que de doce finalistas haya tal abrumadora presencia de artistas provenientes de un entorno indie. En este galardón ha primado de manera general la voluntad de sorprender, de epatar (esa palabra que sólo gustan de emplear los artistas) de manera legítima, pero también cuestionable. Incluso en el caso del ganador El Niño de Elche, en su disco ha priorizado la capacidad de fusión y de arriesgar, más que el pellizco que se le debe presuponer a un artista flamenco (como sí le vimos en su anterior Sí, a Miguel Hernández), en un ejercicio similar al de coger a un alumno de Enrique Morente y llevártelo de jarana con los Pony Bravo. Si añadimos unos tintes políticamente irreverentes pero dentro de los límites correctos como me imagino que Víctor Lenore diría, en un panorama tan aséptico políticamente, hace que su disco tuviera muchas papeletas para salir elegido con estas premisas. Es imposible que un disco tan arriesgado como el de El Niño de Elche, tan audaz, haya suscitado tanto consenso. No entra dentro de lo concebible, y deja al descubierto cierta influenciabilidad sobre lo que aparece en determinados medios que conforman la opinión musical que está en boga. Si saco a colación a Lenore o a Nando Cruz es porque me inclino por sus explicaciones sobre el similar origen, formación y gustos musicales de la tribu periodística.

Que no haya habido otro tipo de discos, provenientes de otras paletas de flamenco, de rock, de hip-hop, de electrónica, de soul, funk o rythm ‘n’ blues… en los semifinalistas tras las votaciones, plasma una ausencia abrumadora que sólo nos deja dos escenarios que me preocupan particularmente. Uno, que los periodistas vinculados a esta escena indie estén demasiado sobrerrepresentados en el colectivo, y dos, que el desconocimiento de la música actual de nuestro país por parte de la prensa musical sea mayor del presuponible. Ambos escenarios son desastrosos para el estado de salud de nuestra industria. No estamos hablando de unos premios dados por un medio con una línea ideológica concreta, no. Nos jugamos el respeto como periodistas musicales.

Ojo, que cada uno es libre de votar lo que quiera, y hacer la música que le venga en gana, mi vocación libertaria no me permite plantearlo de otra manera. Siempre he ido por mi cuenta, me hayan aplaudido o no, así que no soy nadie para predicar lo contrario. Pero es mi obligación como periodista señalar el reto al que se enfrenta la PAM en los próximos años si quiere ser sobrevivir en estos tiempos tan convulsos. Es sintomático de que no haya más tipos de periodistas poniendo el oído en otros sonidos. Una Asociación de Periodistas Musicales debe servir para ayudar a relanzar nuestra profesión, tan maltratada por los últimos tiempos, y esto sólo se hace en términos de decencia tanto económica como deontológica. Tiene que servir para conseguir desde el colectivo hacernos mejores individualmente. Porque sólo con la segunda llegará un día la primera.

 

 

Reincidentes, o la teoría sobre cómo Latinoamérica puede salvar nuestro rock

reincidentes

*** Breve Prefacio ***

Dejadme antes de nada contaros cómo concebí la entrevista para que entendáis mejor el resultado final. El nuevo trabajo de Reincidentes, Awkan, es un libro en el que el antropólogo Ángel del Río, profesor en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, analiza la temática de Reincidentes. El disco libro viene con un concierto del grupo grabado en Buenos Aires y varias canciones nuevas.

Mi idea era dejar de un lado la parte musical por una vez y centrarme en la ideología que florece en cada estrofa de sus canciones, pues vi que era una oportunidad única para darle una vuelta a las típicas entrevistas a músicos. No debí ser el único, ya que otros compañeros publicaron la semana pasada parecidas entrevistas a mi idea original, por lo que mi parte ya no la sentí tan imprescindible. Del mismo modo, a medida que se desinflaba la teoría política y la urgencia por publicarla, cobró relevancia la importancia que ha tenido el continente latinoamericano en las vidas de los Reinci, a nivel sentimental mucho más intensa que a nivel musical. Creo que existe un agotamiento en el rock español y las señales que están viniendo desde América son esperanzadoras. Del mismo modo cierta complicidad y sintonía en las respuestas de Fernando Madina (cantante y bajista) en ese sentido, que no hicieron sino reforzar mi teoría.

El titular es mío, no quise ser tendencioso y huí de hacerle una pregunta para ponerle mis ideas en su boca. Pero me parece interesante la reflexión.

*** ***

Mira que disco a disco vuestras letras dan para hacer un debate extenso, pero en “Awkan” cobra más sentido si cabe hablar de política que de música, que da un paso atrás.

Sí posiblemente, mitad-mitad. Necesitábamos que hubiera mas reflexión que la tónica normal de las 16 o 20 líneas de nuestras letras. En “Aniversario” se nos quedó colgado hacer algo parecido, y lo retomamos después. Nosotros a la parte musical y Ángel del Río, que estudió con nosotros y nos conoce bien, a los textos aunque terminara encargándonos algunos. Salió tras un parto difícil pero salió. Veo la presentación de “Awkan” y pienso sinceramente que nos hemos lucido.

 

En una banda con vuestra trayectoria, con tantos discos, donde ya no tenéis la urgencia del principio, ¿cuesta más completar un trabajo y decir algo nuevo, veis que es preferible hacer cosas nuevas siendo este el camino?

Son las cosas que se terminan por hacer, sí. Aunque no sé si de vender (sonríe), pero no salió con esa intención. Son muchas inquietudes (también acabamos de fabricar una cerveza Reincidentes…) y para ser un grupo con 29 años de vida, considero que entre la autogestión y lo inquietos que somos, es lo que mueve un poco la locomotora para que esto siga.

 

Los aniversarios también sirven para cerrar un ciclo, y que ahora volváis a la Universidad que es el sitio de dónde salisteis al abrigo los encierros, las protestas y las reivindicacionesimagino que cobrará un sentido especial.

Sí, imagínate. Vamos a presentar este disco en el Aula Magna de Historia de la Universidad de Sevilla. ¿Sabes en cuantas asambleas he estado yo allí, cuántas clases? Se me pondrán los pelos de punta. Es tiempo de hablar en las aulas, en las librerías, que la gente reflexione, debata. El capitalismo se ha inventado una crisis que no es tal, que es mentira, que no es sino hacerle perder poder adquisitivo al pobre y que los ricos sean más ricos. Por eso hablan de recuperación, porque ya lo han logrado. Por lo menos hablemos entre nosotros, los que menos tenemos, y al menos nos organicemos.

 

Si estás hablando de volver a las aulas, a las librerías, es porque ahí hemos perdido el pie.

En las nuevas generaciones (exceptuando en el 15-M porque estábamos hasta los cojones), ha habido cierto letargo a nivel ideológico. Los partidos gobernantes ofrecían todos lo mismo. En la época de la burbuja todo el mundo miraba hacia otra parte y cuando estalla una cris económica de tales dimensiones, deja a la gente tirada, con mucha gente en el paro y entonces se planta, sí. Tanto el 15-M como nuevas fuerzas emergentes como Podemos lo que se ha logrado es ya sin presentarse a elecciones, poder remover conciencias, y que los viejos partidos hablen de ciudadanía, de la corrupción (hasta ahora se enseñaba hijo mío, tú sé como ese), ahora se está más pendiente.

 

Cómo valoras que los hijos del 15-M vayamos divididos a estas elecciones (se hizo antes del domingo), algunos en un viaje a la socialdemocracia, otros tras una guerra civil y con próxima refundación…

La izquierda siempre ha tenido ese cáncer de ir dividida. Muchas veces por personalismos, por esas pequeñas cotas de poder que en algunos sitios ha tenido… No creo en el viraje a la socialdemocracia de Podemos, desde el principio no se han planteado salirse de la economía de mercado. Simplemente que la deuda es impagable en los términos actuales y es una obviedad, y prefieren una economía tipo Noruega años 70 con muchos impuestos y muy buena calidad de vida. No es socialdemocracia, es que eso nunca se ha hecho aquí. Pero aún así, que la izquierda llegue dividida es que no me extraña, siempre ha ocurrido. Creo sinceramente que si no se hace confluencia ahora se hará confluencia después, porque se darán cuenta cuando hagan las cuentas, y sumando otros nacionalismos progresistas periféricos que los hay y pueden entrar en la jugada. Ojalá. Porque claro, al nacer Podemos, el capital se inventa ese neofascismo de cara elegante, joven y ágil llamada Ciudadanos que puede apuntalar el sistemaa.

 

Latinoamérica. Me parece importante que este disco en directo se haya grabado allí. Hacerlo aquí, hubiera sido repetir un Algazara o un grabar un Viñarock…

Está claro Cuentas con otros invitados, puedes editar el disco allí… Han colaborado gente de la talla de Ciro Pertusi, que uno de los mejores músicos y más influyentes personas, Mariano Martínez de Attaque 77, La Vela Puerca, y Pipi de The Locos y Ska-P porque vivía allí en ese momento. Le da un cuerpo a nuestro compromiso con Latinoamérica. Incluso el título, Awkan, es una palabra mapuche.

 

Bunbury por ejemplo está focalizando últimamente mucho su carrera ahí, no sólo por el estancamiento de España, sino para crecer ideológicamente, e incluso espiritual y culturalmente. Parece que volvemos a necesitar que nos impregnen de ideas nuevas.

Siempre lo han hecho, nunca dejaron de hacerlo. Nosotros hemos crecido allí, conociendo gente y como tú bien dices nos hemos impregnado de ver otras formas de ver la vida y concebir incluso la política. Han corrido tiempos muy curiosos allí y hemos aprendido. Nos gusta.

 

Hablas de Ciro, del ‘Enano’ de la Vela, tienen una manera de cantar muy diferente a la nuestra, incluso en el rock. En España siempre la voz ha tenido mucho más callo, más áspera, al estilo de Leño o Rosendo. Y allí han llenado un espectro de rock duro que aquí nos hemos tenido que salir hacia Loquillo o Héroes del Silencio.

No sé si es por su manera de hablar castellano, pero parece que dulcifican al cantar, pero creo que es más por el idioma que por el tipo de música, porque escuchas allí a Sepulcro Punk y son igual de punks que aquí.

 

No, si eso está claro, pero me refiero más a una onda de Fabulosos Cadillacs, de ese rock de élite en el que la Vela Puerca llena estadios y aquí es inconcebible. Están enseñándonos otra manera de hacer bien las cosas.

Es cierto que tienen otras maneras de hacer música, pero también de comer o de conducir. Y para nosotros es un constante aprendizaje. Uno no puede tener 49 años y decir que ya lo ha aprendido todo en la vida, seguimos aprendiendo hasta que nos morimos. Allí hay un problema con los promotores más grandes y es que no apuestan por el rock, y los que son muy pequeños a veces no tienen la capacidad para sacar un grupo nuevo a 3.000 kms con garantías de que todo vaya bien y vuelvan a su casa bien. No hay ese sector medio a nivel de promotores discográficas y es difícil buscar.

 

Creo que Latinoamérica para vosotros es muy importante no sólo por lo aprendido, creo que a pesar de haber tocado muchos palos políticos, el continente hermano es quien ha sacado lo mejor de vosotros. Y me viene a la cabeza la vertiente poética de “América”, cuando homenajeasteis su canción de autor. Y es curioso, porque esta influencia os acompaña desde vuestros inicios, con las luchas contra los fastos del V Centenario. ¿Compartes mi percepción?

(Reflexiona un instante…) Sí. La prueba de lo que tú estás diciendo, y estoy básicamente de acuerdo contigo, es que si tú abres “Awkan”, el capítulo en el que más incidimos, en el que escribimos todos, es en el de Latinoamérica. Es que nos ha aportado mucho. Desde la primera vez que fuimos, en el 92 a México, y con ciertos intervalos, no hemos dejado de ir y hemos conocido muchos países, Puerto Rico, Ecuador, Colombia, Venezuela, Chile… Hay muchas Latinoaméricas, no son lo mismo las calles de Montevideo que las del DF. Creo que nos ha aportado y hemos ido ganando. Es como el que lee mucho, siempre escribirá mejor y pensará con más agilidad, y el que escucha mucha música puede afinar mucho más el oído.

 

Recuerdo la gira de Negu Gorriak por El Salvador en 1994, que les da un giro radical en su apuesta por la resolución del conflicto vasco. Eso desemboca en vuestra colaboración con Fermín Muguruza para la canción “Un pueblo”, es que Latinoamérica es un referente brutal hasta para lo que pasa aquí.

Sí, sí, está claro, y ahora que hablas del País Vasco también. Si de Latinoamérica hemos sacado muchas cosas, de Euskadi igual, y no me refiero a la cosa facilona de que nos dijeran que éramos una mezcla de Tijuana in Blue y La Polla al principio, pero allí también hemos aprendido un huevo de cosas porque la situación también ha sido cambiante y se ve todo desde diferentes ópticas. Venimos de promo de allí ahora, y cada vez son más medios generalistas que se acercan a nosotros, quizás por la magnitud de la obra. En Euskadi están pendientes de nosotros incluso siendo un grupo de Sevilla.

 

Y Europa es el último eslabón, con tanto expatriado…

Claro. Hemos hecho gira por allí ¡eh!. Hace poco estuvimos en Bruselas, que fue un exitazo, también por Alemania, y cuando estuvimos en Londres, también llenamos la sala. También nos interesa ir, no con tanta frecuencia que a Latinoamérica, que habría que ir todos los años, pero sí. Hay muchos españoles, es verdad, y te puedo decir que a muchos se le saltaban las lágrimas. Deben llevar allí un tiempecito, y ver a sus grupos favoritos, gente que ha sido la banda sonora de su vida, y que se hayan tenido que ir por culpa de la crisis… debe ser realmente emocionante.

reincidentes 2

¿En qué momento se halla nuestra sociedad? Como grupo reivindicativo y público, es exigible pediros levantar bandera y seguiros a los que seáis referente en cada momento, ya no sólo en Euskadi como decías, donde se abre un espacio nuevo, ni en el de la confluencia que hablábamos antes, me refiero a nivel social, a nivel musical. ¿Notas síntomas de agotamiento y hastío? Un grupo como Vetusta Morla, independientemente de la música que haga, tiene un compromiso social patente como demostró con Lorca, la ciudad murciana afectada por un terremoto, pero sólo funciona un tipo de festival lúdico festivo no sólo en el indie, también en el rock, y falta mucha canción protesta, hija de estos tiempos. ¿Qué escenarios se plantean?

Hay que partir de un escenario. Las discográficas se han cargado la música, por lo menos el rock. No confían, y si no hay discográficas, no va a haber medios pendientes. Quisieron cargárselo evidentemente, pero no lo consiguieron, porque siempre habrá grupos. En cambio, una cosa sí, el público es más conservador, por eso esos festivales se nutren de grupos muy consagrados y la cantidad de grupos que están saliendo de miles de estilos, unos con más compromiso que otros (y somos de la opinión de que no hay que obligar a nadie, sino que tiene que haber de todo), no tienen su reflejo. No vas a ver grupos que no conoces. Esa es la gran enfermedad del rock porque éste se nutre de lo joven, de lo nuevo, de lo rebelde. Eso es el rock. Los dinosaurios también están, y tienen que estar si quieren estar. No es que nos esté llamando a nosotros mismos dinosaurios, que aún no lo somos porque nos divertimos con esto y si no lo hiciéramos nos dedicaríamos a otra cosa, es que el rock necesita frescura, que la gente tenga interés, que más barato no puede estar un concierto, que los discos te los puedes descargar, cosa que nosotros nunca vimos mal. La gente se ha vuelto conservadora, no solo por la crisis.

 

¿Y no te da la sensación de que el rock puede haberse convertido en algo muy previsible? Lo notas en las radios de rock, en la infinidad de grupos repetitivos… Es que por eso apareció el hip-hop con tanta fuerza a principios del 2000 en nuestro país.

Pero mezcla estilos, se fusiona con otros para crecer. Pasó con el ska, con instrumentos tradicionales como la dulzaina y en idiomas propios como el catalán, o con la electrónica.

Pero me hablas del ska que es de hace más de 40 años, lo del catalán es de los años 90, y la electrónica pues igual tiene más de 15…

Vale, quizás ahora no hay tanto, hablamos del grunge y ves que en unos años salieron muchas cosas y ahora pocas… quiero creer que habrá un salto por ahí en breve. De momento, con toda la mezcla y las trayectorias, riqueza hay, y el nivel de probabilidades que dan combinar nueve notas todavía está por descubrir. Aunque es cierto que hay cosas que ya huelen a antiguo, y terminas prefiriendo el original, pero por ejemplo, yo oigo a grupos como Desakato y no suenan a más de lo mismo, para nada. En nuestro disco hay dos medios tiempos, raros de ver en nosotros y más difíciles de tocar, y no hablamos de política… nos metemos en otro terreno pero con actitud punk y eso no lo hace mucha gente.

 

Hablabas de los dinosaurios, y te cito tres casos por ejemplo. Miguel Ríos tiene que hacer una gira de separación para que sea su último boom, el reciente milagro de Rosendo en Las Ventas, u Obús con su exposición mediática. Son casos muy contados, y parece que este país todavía no ha aceptado a grupos como vosotros con más de treinta años de carrera, como pueda pasar con Neil Young o Springsteen.

O Los Suaves… hay casos. Yo quiero seguir disfrutando con lo que hago, para mí es un sueño cumplido día a día. Jamás imaginé que iba a malvivir de ello cuando empecé, pero te gusta. Si tienes un trabajo que te gusta, tenlo, y además siéntete afortunado de tenerlo, con los tiempos que corren. Sí se puede tener una trayectoria, lo que pasa es que si ves lo de Rosendo o nos ves a nosotros llenando la sala Salamandra de Llobregat, en el público no todo lo que ves son quinceañeros, sino que ya ves gente un poquito más mayor y que sigue siendo fiel a la música que le ha gustado de pequeño y nosotros lo estamos notando. Ha crecido la pirámide social que nos sigue, pero eso no es malo, nos agradecen que sigamos así.

 

Me hablas de público, ¿y los medios? Antes mencionabas el éxito en Euskadi. ¿cómo notáis el feedback ahora que estáis presentando trabajos golosos como el “Aniversario” o este libro, que son más interesantes para hacer una retrospectiva?

Es que en Euskadi los medios han tenido una cultura cercana rock porque el rock ha formado parte de su cultura desde que nació, la gente lo toma como algo propio, y en las fiestas siguen sonando canciones de siempre junto con las nuevas. Aquí es más difícil. Que el rock forme parte de la cultura popular es algo que no se ha conseguido plenamente nunca, ni en los mejores tiempos. Ni cuando las multinacionales fichaban a Ska-P, Reincidentes o Extremoduro, lograron que realmente en la calle el rock formara parte de la cultura popular. Y con el hip-hop tampoco, ojo. Por eso te decía antes que el público es más bien conservador y sí me toca un poco fibra. No sabemos si algún día lo será, te digo que en Argentina el rock sí forma parte de su cultura.

 

¿Cómo planteáis la presentación de “Awkan”?

Por librerías y universidades, intentar llegar a ese tipo de foros. En Madrid estuvimos en Traficantes de Sueños, y queremos venir a la Facultad de CC. Políticas a hacer charlas-debate y luego hacer la gira a partir de finales de enero.

 

Es curioso, porque si el público, no sólo del rock sino de la música en general, es conservador, el consumidor de este tipo de librerías alternativas y de contenido político vive un momento al alza. Hay un boom que está sembrando algo previsiblemente bonito para el futuro.

Porque hay más reflexión política en general, la política sí es verdad que está cambiando. Esta crisis que se inventaron, al dejar a la gente más pobre, hace que muchos se pregunten por qué y quiénes son los culpables, porque no tienen cara. Si tú vas haciendo preguntas, vas buscando repuestas y estas vienen en forma de literatura. Yo soy lector de reader, no voy físicamente a la librería, pero sí compro digitalmente bastante libros. Soy bastante lector y el resto de Reincidentes también, pero eso es bueno, es de agradecer que la literatura política tenga este auge y quiera una nueva manera de ver las cosas.

 

Terminemos con algo más positivo, lo que sí podemos decir es que el rock en cambio, ha sido muy rápido a la hora de asimilar nuevas tendencias. ¿Tú crees que esto augura mejores tiempos para el rock?

Para el rock politizado o el rock con conciencia, pues es posible que sí. Del 15-M para acá, si la política sigue interesando más a la gente, eso tendrá su reflejo, quizá no tan rápido, pero hay una generación que está haciendo ahora rock que probablemente empiece a pillar ideas. Y yo siempre he creído mucho en los ciclos, soy historiador y se me va mucho la cabeza con eso. Al rock no lo van a matar.

Los recuerdos, la nostalgia y despedida de Mozu

mozuIba a empezar escribiendo que desde 2009 no habíamos escuchado nada nuevo del proyecto de Miguel González ‘Mozu’, pero yo en particular habría mentido. Ya tuve la suerte de escuchar cosas que tenía en su cabeza hace algún tiempo y aunque no llegaron a ver la luz, a mí sí me sirvieron al menos para entender que Mozu siempre ha estado ahí, que no ha parado como seguramente algunos periodistas le preguntarán con motivo de este trabajo, sino que hay cosas que llevan su tiempo, que maceran lentamente, y si ha tocado esperar, pues mejor, porque así disfrutaremos mejor de estas nuevas canciones.

Pero es cierto que hay 6 años de diferencia entre “Ciudadano Zero” (Tricornio Producciones, 09) y que el músculo rockero, la intensidad pop y los ecos post-rock que destilaban canciones como “Bienvenido” o “Ciudadano Zero”, han madurado para mostrarnos a un artista ajado, roto por el tiempo, y con necesidad de volver la vista atrás. Qué gran retrato, ¿verdad? En este mundo que nos rodea donde todos ofrecemos la mejor cara de nosotros mismos, jugando a un juego en el que todos sabemos que la mayor parte es mentira, cuesta entender por qué un artista habla de los fracasos propios, de las direcciones equivocadas o de las amargas separaciones, y quizás por eso me llegue tan de cerca, porque es un tío real.

Miguel Mozu es un superviviente del rock, ha currado de técnico de sala, técnico de directo… no hay lado por donde no se le haya visto trabajando, y aprendiendo. Tras un periplo en el que llegó hasta a vivir en Canadá, Miguel vuelve a instalarse en Madrid con las ideas muy claras de lo que quiere transmitir, con el título de un EP que resume las tres canciones que definen su personaje e incluso su estado vital, con reminiscencias a Ben Harper, Ryan Adams, City and Colour o Ben Howard, pasiones confesas del cantante y compositor y referencias interesantes de este disco.

Abre con “Recuerdos”, una advertencia del precio que siempre hay que pagar, del que todos hemos pagado alguna vez. Sigue con “Nostalgia”, donde nos sitúa en el parque que nos vio un día como punto de fuga para una huida total, para terminar con la agridulce “Despedida” donde parece clamar por el cierre de una etapa importante de su vida en la que tras vivir una larga temporada sin objetivos, llega el momento de dar el salto y de jugar la partida. ¿Quién no se ha sentido alguna vez así?.

Se ha rodeado para la ocasión de dos maestros, Carlos Mirat (Obús, The Lucky Dados…) en la batería, y Manuel Mejías (Extraños en el Paraíso, Pereza) en el bajo, y la fortuna le sonreiría si pudiera contar con ellos sobre los escenarios, pues es garantía de éxito un power trío con esta alineación. Y Damián Lozano vuelve a ejercer de anfitrión en la casa discográfica independiente que nos trae esta nueva referencia que como es tradicional en él vuelve a ver la luz en Creative Commons.

Desde hace un tiempo sólo me interesan los personajes de carne y hueso, los que tienen cosas auténticas y reales que decir, y los que me cuentan cosas que a mí me han pasado con anterioridad. Normal, nos vencen los años, y no siempre tenemos las ganas de aparentar que vivimos en una eterna noche con una larga juventud. Es por eso por lo que artistas como Mozu siempre van a existir, y siempre los vamos a necesitar.

 

“Recuerdos, nostalgia, despedida”.
Tricornio Producciones / Entrebotones, 2015

Kitai, destinada a hacer grandes cosas

kitaiKitai está destinada a hacer grandes cosas. Es su momento y el hambre que tiene de triunfo le puede guiar a buen puerto. ¿Por qué lo creo firmemente? Porque ya lo está haciendo. “Que vienen” es el primer disco en formato larga duración de esta jovencísima banda, y evidentemente su definitiva carta de presentación en sociedad. Sin embargo, para los que llevamos muchas horas de vuelo en esto, no deja de ser un pequeño escalón en una trayectoria brillante trufada de momentos interesantes. No los verás en la típica lista de las bandas de chavales del momento, ni falta que les hace, la suya es la otra liga. La Nuestra. La Liga que premia el tesón, el tocar como jugones y nacer con la vocación de no ser el último hype flor de un día, de esos que tanto abundan.

 

Os pongo en antecedentes. Kitai es un cuarteto que tiene unas ganas locas de comerse el mundo. Sus temas así lo demuestran. Son urgentes, con muchos cambios de recorrido, nada acomodaticios e incluso precipitados, por qué no decirlo. Se llama juventud, amigos, y los que la perdimos hace tiempo, nos lanzamos como tiburones en cuanto olemos algo que rezume libertad, algo que destile energía por los cuatro costados.

 

Su actitud en el escenario es su punto fuerte, sin que decir esto sea el típico tópico. Ver a su batería Deivhook, una suerte de Chad Smith, tan seguro tras los palos y tan personal como en sus divertidas ‘monkey drum cover’, es la mejor garantía de un concierto intenso. El chaval ha sido Zildjian Drummer Love Europe 2012, ahí es nada. A su lado, el bajista Fabio, es el mayor clon de Flea en la manera de tocar a este lado del charco. Si tienes en la base a dos locos de Red Hot Chili Peppers y Rage Against the Machine, estamos hablando de un negocio bastante serio. Las guitarras de Edu rayan entre Muse, Bloc Party y Biffy Clyro, aderezando el conjunto con un toque discotequero indie-rockero tan británico en estos últimos tiempos, y que tan presente está en Kitai. Y para completar una alineación sobresaliente, Álex, un enérgico frontman de procedencia rusa y con un punto de locura, clavado a Ian Curtis (Joy Division) y que pretende emular a Matthew Bellamy (Muse) sin ningún sonrojo.

Le dan al crossover, al metal, al indie-rock e incluso se atreven como medios tiempos y baladas. Tienen ganas de demostrar lo que saben, y es difícil pillarles en un renuncio. Tienen la personalidad y la fuerza suficiente para triunfar en festivales concursos como el Wolfest Gold Challenge 2012, deslumbrar en la Joy Eslava o montar una fiesta permanente en la sala Siroco, ‘Mostaza Club’ en la que han venido dando muestras de su sobrada personalidad mes tras mes junto a bandas amigas y fusiones electrónicas.

 

Ya han publicado “Sur” como single de adelanto de “Que vienen” , brillante muestra de que saben apostar por la canción y primar su contenido. Si no hay canciones que enganchen, olvídate de todo lo anterior. “El enemigo”, “Sientes el golpe” o “Que vienen” ofrecen una sólida base con la que salir a girar, y con la emotiva “Kitai”, un interludio con forma de balada, abren una puerta a nuevas sonoridades e intensidades.

 

Chicos, ahora empieza lo duro. Hasta la fecha los que os conocíamos os hemos tratado como la joven y prometedora formación que eráis, con un punto lógico de cariño y condescendencia. Eso se ha terminado. Si queréis jugar en la liga grande, con todas sus consecuencias, os habéis puesto los pantalones largos de chico mayor. Aquí sólo admitimos a los mejores. No os agobiéis, que por lo pronto, tenéis la oportunidad de demostrar vuestra valía.

 

“Que vienen”.
Tricornio Producciones / Entrebotones, 2015

 

Bombas y pistolas. Historias que anulan lo meramente musical

Las pistolas

La nueva temporada ha comenzado con demasiados sobresaltos ya que no hace ni una semana que nos enteramos del trágico hecho que acabó tristemente con la vida de Javier Fernández, conocido por ser el emblemático Hal 9000, batería de Los Piratas. Para quien no se haya enterado, lo que en un principio parecía un episodio de violencia doméstica en el que la intervención de la Guardia Civil terminó con un disparo que acabó con la vida del batería gallego, desveló posteriormente que padecía de un trastorno mental y que según las indicaciones de la familia del fallecido, le había sido recientemente retirada su medicación. Para añadir más morbo al asunto, dejaba huérfano a un bebé de apenas 2 meses. Decir algo que aporte en estos casos se antoja difícil, cuando lo importante es la gran pérdida para sus familiares y amigos. Cualquier palabra de aliento quedará vacía ante un suceso tan rápido como irracional, que desgraciadamente aparece cuando menos te lo esperas y cambia tu vida para siempre. Vaya de mi parte un respetuoso y caluroso afecto a los que lo están sufriendo.

 

Mientras resuenan “Años 80”, “Promesas que no valen nada” o “Mi coco” en mi cabeza, me rebelo contra una situación que vivimos en límites insospechables, y es soportar cómo el resto de los mortales nos hemos convertido en la peor de las plazas medievales donde la plebe disfrutaba con la violencia ejercida sobre sus congéneres. Independientemente de cual sea el resultado de la investigación, y aunque todo apunte a un fallo en los protocolos de detección. Nunca dejo de pensar en estos casos que con un poco más de prevención, se podría haber resuelto de otro modo. Si el psiquiatra hubiera evaluado de otra manera, si los guardias civiles hubieran actuado con conocimiento del caso… son interrogantes que deberá determinar el juez, a pesar de que no devuelvan la vida malograda, ni que apacigüen la bestia que recorre las redes sociales, sedienta de dar opiniones sin conocimiento de causa. Las críticas al estilo de vida de los músicos basados en tópicos casi siempre exagerados, la férrea adhesión a la actuación de las fuerzas de seguridad de según qué gente, independientemente de si ha sido correcta o no, incluso artículos completamente descontextualizados como este de ABC con sus respectivos comentarios… deberían hacernos pensar que quizás no vamos en la dirección correcta.

 

Al otro lado, quedará la dolorosa despedida de su mujer en las redes sociales como este artículo de Facebook, representativa de las muestras de condolencias de sus allegados, o el bello artículo de mi compañera y amiga Arancha Moreno en su sección de Efe Eme, que intenta romper el telón mediático de acero, nos dejan al menos el poso de que esta vez no ha sido un caso de violencia de género, sino un trágico suceso de malas coincidencias. Por lo menos en nuestra ausencia, que no manchen nuestra memoria.

 

Las bombas

¿Es lícito boicotear a un artista judío? ¿es un caso de anti-semitismo o simplemente es un ejercicio crítico de repulsa a una acción política y colectiva?

En los días previos al pasado 22 de agosto se produjo la gran movida veraniegal. El intento de boicot a la actuación del artista judío estadounidense Matisyahu en el Rototom de Benicàssim, un festival europeo de reggae que preconiza el multiculturalismo y la paz. La idea partió del colectivo activista BDS que defiende el boicot comercial como medida para parar la represión que a juicio de muchos analistas el Estado de Israel está sometiendo al Estado de Palestina, y que aún no ha tenido acceso a la independencia. La organización se movió en lo que parecieron pasos torpes, primero pidiendo al cantante un compromiso con el pueblo palestino y una opinión pública que con razón se negó a dar, ya que fue al único al que se le exigió, para después cancelar su actuación y más tarde aún tener que recular ante la opresión de los medios de comunicación burgueses y el Gobierno español, así como la comunidad judía internacional. Finalmente, el cantante aceptó la nueva invitación y actuó sin mayores problemas.

Para empezar, no se puede olvidar que el racismo en España viene de la mano de algunos políticos mayoritariamente de derechas como el candidato del PP a la Generalitat de Catalunya, Xavier García Albiol y su eslógan “Limpiando Badalona”. La sociedad española no es especialmente racista (id a Francia, Bélgica o Inglaterra y comprobaréis la diferencia) a no ser que la azucen con el miedo al otro. Y que concretamente el anti-semitismo en España es cosa de la minoritaria ultra-derecha filo-nazi, pues el apoyo a Israel es constante en los medios de la caverna mediática de la derecha rancia, tan constante como el anti-imperialismo estadounidense-israelí que se promueve desde círculos de izquierda y que ha sido el caso de la BDS local. Pretender confundir una cosa con otra, es el gran argumento que se utiliza para justificar la barra libre con la que opera Israel y para rehuir las críticas. Tenemos responsabilidades con nuestros actos, y por ello hay que denunciar que Israel sigue potenciando la expansión de los colonos y cualquier mapa en la actualidad se aleja infinito de los dos estados independientes y viables fijados por las Naciones Unidas. Cisjordania no es un territorio en litigio, es suelo palestino. Sin olivos ni tierras, sin agua ni pozos, la vida en las zonas ocupadas no vale nada. No hay futuro bajo las alambradas, los muros, los fusiles y las bombas.

 

Independientemente de que las formas y cómo se ha desarrollado todo este asunto, no dejan de ser un cúmulo de despropósitos, como tan certeramente analiza Javier Ortiz, no debemos alejarnos del verdadero meollo que supone la primera pregunta. Hoy, los occidentales hemos perdido en numerosas ocasiones nuestro derecho a decidir y gobernarnos a nosotros mismos, y por ello nuestra ciudadanía, pero en cambio sí podemos ejercer aún nuestro derecho como usuarios. No consumiendo productos de las tierras ocupadas, rechazando posturas contrarias a la paz como las que ha hecho alguna vez el propio Matisyahu y promoviendo como sociedad un acuerdo justo para las dos partes. De la misma manera que el apartheid en Sudáfrica sólo acabó con la censura total del resto de la comunidad occidental (con la internacional ya contaban), es nuestra responsabilidad evitar las injusticias, y este sería el gran éxito de nuestra generación.

 

Acabo. Otro debate que ha salido a colación y me toca la fibra especialmente por no decir los c… . A nuestro Gobierno se le llena la boca para defender fuera de casa la libertad de expresión, ya sea en este asunto, o en el reciente caso Hebdó. Malditos hipócritas, censores en su país de numerosos artistas por el hecho de opinar diferente. Aunque nunca han sido condenados por jueces, grupos como Soziedad Alkoholika, Berri Txarrak, Los Chikos del Maíz o Fermin Muguruza han sido vetados una y mil veces en nuestro país por sus administraciones públicas y sus lobbies mediáticos. Que la moral caiga siempre del mismo lado no deja de ser una vergüenza que hay que denunciar. Y el propio Muguruza, que es uno de nuestros representantes más internacionales de la cultura jamaicana, ha sido muy activo sobre el caso del estadounidense, y en su Facebook ha dejado claramente su postura acerca de la participación de Matisyahu en el citado festival.

 

Empieza un nuevo curso, con marcado acento social más que musical. No es lo deseable, pero si miramos a otro lado nos convertimos en cómplices. Yo no quiero eso.

 

 

Rubén González

Alfa. Tiempos que nos reconducen tras la deriva

(Capítulo final de una brillante heptalogía y algunos consejos).

 

alfaEl periodo estival suele permitir recoger lo trabajado, descansar y analizar los movimientos dados por artistas interesantes que no están inmersos en la vorágine festivalera. Afortunadamente, como suelen repetir en esas lides los mismos cada año, cuando uno quiere investigar en la trayectoria de otros cantantes suele encontrar el camino bastante despejado y poder así pensar con más claridad.

 

Alfredo F. García, “Alfa”, corazón de Le Punk y antes de Buenas Noches Rose, viene de poner punto y final a otro notable capítulo de su larga carrera musical, y ya ha avisado que probablemente el siguiente le aleje de lo hecho hasta este momento. Así que ni corto ni perezoso, le molesté durante su retiro espiritual en un pueblo de la montaña, para que interpretáramos juntos su última trilogía, formada por Destierro en San Dimas, Santa Cecilia y el Diablo y El Predicador Eléctrico, que publicada en poco más de medio año, le ha dejado literalmente según sus palabras “cansado y exhausto” y le ha “vaciado” tras trabajar con un intenso calendario previo.

 

Estos discos que sin miedo podríamos denominar su obra de Arte y Ensayo, le han posibilitado acercarse de manera sencilla a lo que más le gusta, tocar blues-rock, y permitirse picotear en diferentes estilos para cambiar de dieta. Y aunque estéticamente sí es cierto que la trilogía recoge estrictamente sus últimas tres referencias publicadas con Maral Producciones, el trabajo se convierte en una heptalogía cuando escuchamos sus últimos siete discos, todos publicados bajo el formato de EP con 4 ó 5 canciones cada uno y producidos bajo un mismo prisma. Todos ellos conforman un álbum fotográfico que le ha permitido el placer de disfrutar en una permanente y constante experimentación.

 

Su bagaje musical lo encontramos en lo aprendido con los riffs de Led Zeppelin y Jimi Hendrix mientras militó en los Buenas Noches, y en su otra gran banda, los Le Punk, viajó de los Balcanes a Buenos Aires y Chicago impregnando sus canciones de folk, tango, swing y música popular. Cierra el triángulo su más reciente presente donde lo descubrimos bebiendo del blues primitivo que salpicó 22 de Octubre y El segundo oficio más viejo del mundo, los dos trabajos que abrieron esta nueva etapa en la que su nombre se ha convertido en su personaje, y en donde ha apostado por contarnos historias de perdedores y de exiliados del mundo en las que tanto suele acertar.

 

San Dimas…, Santa Cecilia… y El Predicador… han significado una extraña profanación de lo sagrado, temática religiosa para explicar lo mundano. El primero habló de la raza a la que pertenecemos, la de los desterrados voluntarios (o no tanto) que pueblan cualquier antro nocturno y viven sus días de gloria y sus tragedias entre sus paredes. El segundo, de la lucha entre lo masculino y lo femenino, lo dionisiaco y lo apolíneo, la música como salvación o como perdición. Y el tercero puso de manifiesto la realidad del oficio del músico sobre la mesa, que no es otra que la de convencer, engatusar, engañar o sencillamente, seducir a quien quiera escucharlo. Tres vértices que sirven para explicar cuáles son los parámetros por los que él entiende la música. Ahora que se ha “alejado para evitar la saturación, dejar de ser Alfa para ser Alfredo”, ahora que puede coger distancia y echar la vista a todo lo que le ha pasado en este año y así coger fuerzas de cara a futuros proyectos, quiero permitirme una arriesgada propuesta.

 

Quiero recordarle que sus acciones suben muchos enteros cuando explora nuevas sonoridades y arriesga más, como en Los amores bastardos, donde es capaz de llevarse con maestría la voz flamenco-pop de Rozalén a un rock sinfónico mestizo de aroma andaluz. O como en El tonto, un rock ‘n’ roll-blues blanco, vacilón, callejero y de aire sureño. Incluso en el pantanoso riff bluesero de Canción de amor propio, barriobajero y peleón.

 

Que no se olvide de su propia biografía, justo como hace en ese Hammond psicodélico y en los arreglos de trompeta de Al final del viaje que recuerdan a los Le Punk de Mátame. O ese aire soul de Algo va a pasar con la inestimable y mágica voz de Laura Rubio, de Garaje Jack, y que es pura pasión. O en El blues de Paco Toronjo, donde retuerce al maestro de los fandangos de Huelva con maestría, mientras se marca un blues con solvencia y buen hacer, demostrando lo bien que se mueve en estas arenas movedizas.

 

Animarle a que crezca, que tiene muchas posibilidades. Que Vivir sin tu amor funde sus dos vertientes de rock ‘n’ roll y soul, con vocación mainstream, muy en el rollo de M-Clan, Fito & Fitipaldis y Pereza, y resulta brillante. Y que La segunda primavera con sus referencias a los Stones y Lou Reed, deja la influencia led zeppeliana más patente que nunca. Que nunca la aparque.

 

Me gustaría que no cayera en el error de repetirse, como en la balada derrotista de Teseo, donde corre demasiados riesgos para hacerlo. O en la balada negra de Carnaval y Ramadán, que debería hacerle reflexionar sobre su lugar como cronista de la noche madrileña. O incluso en Mimí, su favorita y eterna historia de prostitutas y reinas de la madrugada, que es salvada por una perfecta base lenta de corte jazzística.

 

Pero sobre todo, lo que le diría, es que nunca deje de ser divertido. Decía Juan Santaner (Los Vancouvers, Jet Lag, Marxophone) que quien no se sabe el “Janis, Lennon, Allman, Hendrix, Bolan, Bonham, Brian y Moon” no es rockero de verdad. Pues bien, la elegante versión unplugged-reprise-quetiraalfunk de Concierto para ellos de los Barón Rojo demuestra a todas luces la categoría que atesora Alfa.

 

 

*** a modo de epílogo ***

 

Desde luego tiene que seguir su instinto, malo sería que siguiera mis consejos. Es bastante mayorcito para cuidarse solo y no debemos olvidar que estamos ante uno de los mejores de su generación. Sí puedo deciros que noté un cambio de actitud la última vez que hablé con él, o al menos esa fue mi impresión. En los últimos tiempos estaba bastante mosqueado, más político que nunca y más crítico con lo que pasaba a su alrededor. Se sentía más cabrón, y quizás eso acentuó su vertiente más derrotista y más solitaria, propiciando esa temática que de todos modos siempre ha tenido presente. En la actualidad, el cambio político que ha habido en las grandes ciudades de España, ha removido algo en él. “Pasan este tipo de cosas… Por una vez he ganado unas elecciones y he sentido una cosa distinta. Por primera vez me he dado cuenta de que mucha gente piensa como yo y además coincide con un momento en el que vivo en una casa supercómoda, así que siento que algo dentro de mí se mueve en otra dirección”.

 

Viene anunciando que va a cambiar de tercio en los próximos tiempos, y malo sería que después de tanto movimiento se quedara a medio gas. Ya por lo pronto, en septiembre volverá a estar de actualidad cuando publique un libro, lo que será una gran bocanada de aire fresco tanto en su carrera, como para sus seguidores, que nos contamos por muchos. “Siempre he sido tratado con mucho cariño. Eso alimenta el otro estómago y con eso para mí es suficiente”, no tiene reparo en confesar. No recela tampoco ante la pregunta de si estaría dispuesto a volver a formar parte de algo más grande que él y entrar de nuevo en una banda de rock ‘n’ roll, a lo que contesta con un lacónico, “por qué no, todo puede ser”.

 

Ambos reconocemos que vivimos unos tiempos que nos llevan a la deriva, y que quizás eso haga que seamos tan tendentes a esta constante búsqueda y experimentación en nuestras vidas. Pero quizás, sólo quizás, quién sabe. También quizás, puede que hayamos encontrado la luz de un faro, y sepamos dirigirnos por fin a la costa. La verdad, tengo ganas de saber con qué nos sorprenderá.

 

Cuando el rock ‘n’ roll se domestica

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Mira que es un tema que me viene a la cabeza de manera frecuente, de manera recurrente le doy vueltas y vueltas, y casi siempre termino llegando a la misma conclusión. El gran problema del rock es que se ha vuelto demasiado previsible.

El rock surgió de la mano de la primera generación post-II Guerra Mundial, harta del aburrimiento de la moral imperante tras el gran conflicto bélico. El primer golpe fue directo a la mandíbula, chicos blancos que bailan como negros. No tardó mucho tiempo en subir la apuesta y convertirse en altavoz de luchas sociales, como el movimiento pacifista contra la Guerra de Vietnam. Por no hablar de la libertad sexual, religiosa, o respecto al uso de drogas. El rock siempre ha sido enemigo público número 1.

Sin embargo, creo que no ha entrado con buen pie en los años 2000. O no ha sabido quitarse aquella etiqueta de friendly rock que grupos como Genesis, Dire Straits o Status Quo le dieron allá por 1985, o más bien porque otros géneros como el hip-hop le han comido la tostada entre los chavales más jóvenes, que evidentemente son los más transgresores de la sociedad.

Esta reflexión me viene a colación del concierto de los Kiss del pasado 22 de junio en el Palacio de los Deportes. El Gran Circo del Rock ‘n’ Roll volvió a girar una vez más de la mano de Gene Simmons, Paul Stanley, Tommy Thayer y Eric Singer y familias enteras disfrutaron con las caras pintadas de disfraces, fuegos artificiales, luces de colores, grúas y vuelos siderales…

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El concierto pasó el aprobado. David Gallardo, con quien compartí show, nos cuenta en su crónica la magia perenne de grandes éxitos como Lick it up, Love Gun o Black Diamond, amén de los consabidos I was made for loving you baby y Rock and roll all nite en un parque temático del rock excesivo y fiestero. Caras sonrientes en todos los espectadores, algo de cerveza en las entrañas para alegrar el rato y un show digno de ver al menos una vez en la vida, aún sabiendo que sus mejores tiempos ya pasaron. Son unos abuelos y como tantos otros de su generación, están abriendo unas puertas que nunca antes se habían abierto. Son honestos, no engañan a nadie con sus grandes virtudes y sus notables carencias, y por mi parte sabía a lo que iba, desde luego.

Pero me fui con un sabor de boca agridulce. El concierto entró de principio a fin en lo más absolutamente esperable, además de las mismas bromas de siempre. Y que todo el mundo lo viera como normal, incluso como lo esperable en un grupo de estas características, me dejó con el resquemor… que asumamos esto como lo normal, explica perfectamente por qué el rock ha pasado a un segundo plano.

Una semana antes, Dave Grohl, el combativo líder de los Foo Fighters, se cayó del escenario de la localidad sueca de Gotenburgo, y tras decir que seguramente se había roto una pierna al tiempo que pedía perdón por ello, prometió volver para terminar el espectáculo. ¿Que ocurrió al final? Que tocó escayolado sentado en una silla.

El rock no tiene por qué ser sangriento ni mucho menos, pero lo que nunca tiene que ser es de cartón piedra.

 

 

** las fotos son del maestro David Martín Page, respeta su autoría.

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Nacho Murgui: “El Ayuntamiento no va a ser un freno a la sociedad civil organizada, va a ser su impulso manteniendo la autonomía de los diferentes movimientos”

Nacho Murgui, ex cantante de Hechos contra el Decoro y Desechos, así como ex Presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) es el número dos de la lista de Ahora Madrid encabezada por la jueza Manuela Carmena. Reconocida por su defensa de los Derechos Humanos, la suya es una candidatura de unidad popular en donde sectores políticos (Podemos, Equo y el sector crítico y las bases de IU entre otros), junto a la sociedad civil (15-M, mareas blanca, verde, asociaciones de vecinos, ecologistas…) están volviendo a suscitar una gran ilusión ante la posibilidad de devolverle a la ciudadanía el protagonismo como actor político en en Madrid.

** la entrevista se realizó el pasado 14 de mayo. Las fotos son del facebook de Ahora Madrid      

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La campaña electoral debe estar siendo agotadora. ¿Cómo se vive desde dentro?
Desde el ámbito de los movimientos sociales también se organizan campañas, que aunque no sean electorales cobran tal intensidad que desde luego es equiparable. Como por ejemplo el de la ILP de la PAH que movilizó a mucha gente y con una intensidad tremenda, la gente que está en ello se deja la piel y te lo puedo decir de primera mano. La diferencia es que una campaña electoral sabes cuando empieza y cuando acaba, aunque es cierto que encierra muchas novedades.

Te lo decía porque Manuela Carmena está asegurando estos días que le sorprende que sean tan mercadotécnicas, más parecidas a campañas de marketing.
Eso es así en las campañas tradicionales, pero nosotros no estamos haciendo esa campaña. El grueso de nuestra actividad es realizar actos y eventos en los Distritos en formato asamblea en lo que hacemos una pequeña introducción de la persona de la candidatura que participa en el acto y luego abrimos el turno de palabra. La gente no sólo pregunta, sugiere, reflexiona, critica… y si surgen preguntas y dudas, pues se intentan responder. El formato no es unidireccional, se produce un diálogo.10955508_1622790751301003_452633713821760166_o

Fue en Latina, mi distrito, donde comenzó esta gira de encuentros… ¿Cómo ha evolucionado el engranaje? ¿La gente está más motivada, más concienciada?
En aquel acto me impresionó ver tanta emoción. La gente estaba muy ilusionada y el ambiente era electrizante y maravilloso. A medida que se ha ido avanzando hemos notado que los actos congregan a más gente y se fluye con más agilidad, todo el mundo se ajusta y se es más comedido en los tiempos, se es más concreto. Es un ejercicio que está suponiendo una verdadera gimnasia de la participación, nos está preparando también.

Esa es una de las bazas fuertes de la campaña de Ahora Madrid, y otra es la respuesta que está dando Manuela Carmena a los ataques personales de Esperanza Aguirre. Está siendo muy sólida y creo que en la medida que la gente conozca el proyecto que representáis me imagino que los resultados irán yendo a vuestro favor.
Sí, tendencialmente creo que estamos yendo muy bien. Y claro, es que no hay comparación entre ambas. Manuela es una persona que se presenta por Ahora Madrid, elegida por unas primarias en las que han participado más de 15.000 personas y que se ha caracterizado por una trayectoria basada en la honestidad y la defensa de los derechos humanos de transparencia y de combate a la corrupción, que está haciendo una campaña de escucha de participación, que no está entrando en el juego tradicional del ‘y tú más’ y enfrente tienes a la Presidenta del Partido Popular de Madrid que es probablemente una de las estructuras políticas más corrompidas en este país. Su mano derecha está en la cárcel por casos de corrupción tremendos. No puede decir que ella no sabe nada, que es una recién llegada, que está en contra de eso. Ella fue la cazadora de talentos del PP y le está saliendo como le está saliendo.

… y la muñidora del sistema que permite que pase esto…
Pues por eso, que cualquier comparación que se haga es difícil de sostener salvo en aquellos sectores de la población que tienen un voto muy ideológico, ya que ahí Esperanza Aguirre sí es capaz de agrupar al núcleo duro de la derecha. Exceptuando ahí, creo que Manuela sí puede aglutinar electorado en el resto del panorama político.

No sólo en el ideológico, creo que tenéis un gran reto en el votante de conducta tradicional o conservadora, el que es ajeno a las redes sociales y los encuentros, sólo localizable en los buzoneos, que se fija en los carteles y banderas….
Me imagino que eso se consigue fundamentalmente a través de los medios de comunicación de masas, y ahí si bien es cierto que ha habido serios intentos de silenciarnos, nos estamos abriendo bien paso y cada comparecencia de Manuela en los medios se traduce en un éxito tremendo en cuanto al apoyo. En cuanto ven lo que significa la candidatura de Ahora Madrid, la respuesta es bastante positiva.

11081436_1606970756216336_3344376900719728785_n¿Qué aportáis el equipo joven aglutinado en torno a ella? La paleta está bastante bien cubierta, tú en temas vecinales, Mauricio Valiente en temas de inmigración, Pablo Soto respecto a las tecnologías…
Bueno joven… Mauricio es un tío que está en forma y yo tampoco soy tan joven… (sonríe), pero creo que aportamos trayectorias, y experiencias en diferentes ámbitos de Madrid, y conocimiento de determinados contenidos más específicos y en algunos casos incluso de funcionamiento institucional del Ayuntamiento de Madrid. Inés y Jorge han sido concejales, yo he estado durante ocho años presidiendo la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de la Comunidad de Madrid y recorriéndome los barrios recogiendo buena parte de las inquietudes de los vecinos, el conocimiento de Pablo Soto de las nuevas tecnologías y de la participación ciudadana a través de ellas, es importantísimo, Guillermo respecto a la dinamización cultura y participación en muchísimos movimientos… Es verdad que somos una candidatura más joven, pero paradójicamente aportamos mucha experiencia.

Respecto a tu trayectoria al frente de las Asociaciones (FRAVM), ¿qué balance haces de cara a tu candidatura? Da la sensación que las Asociaciones de Vecinos han tenido tradicionalmente intereses contrapuestos, en función las afinidades ideológicas distintas por un lado, y las necesidades específicas de cada una por el otro.
Yo para nada estoy de acuerdo con tu interpretación de que sean objeto de tira y afloja ideológico. De hecho una de las características del movimiento vecinal es que a pesar de que en buena medida ha estado dinamizada por la militancia de base de partidos de izquierdas, en su día fundamentalmente el PCE, pero también otros, sí que ha sabido mantenerse a salvo de las tiranteces políticas que han existido en otros ámbitos, movimientos sociales o si quieres, la izquierda social. Tiene otra virtud y es que a pesar de su larga trayectoria tiene cierto dinamismo, y que aunque a lo largo de estos años nos han matado muchas veces, se da la circunstancia de que en prácticamente todos los barrios de Madrid hay una Asociación de Vecinos y eso no ocurre con ninguna otra cosa, ni colectivos juveniles, ni específicos de mujeres o ecologistas… pero vecinales sí. Así, cuando la sociedad se tensa y empieza a funcionar, tiene a las AA.VV. como referencia. Muchas asambleas y grupos de trabajo que salieron del 15-M, terminaron ligándose a muchas AA.VV. porque terminaban utilizando su local, su estructura, bebieron de su experiencia. Plataformas de Vivienda, huertos urbanos, grupos de consumo… están muy asociados. Son muy necesarias y va a seguir siendo así.

¿Qué retos se les plantean a partir de ahora? ¿Y en la medida en que gente como tú participe en el Gobierno local?
Los retos vecinales seguirán siendo los mismos gane quien gane las elecciones, y pasan por velar por los intereses de los ciudadanos y porque haya unos canales de participación cada vez más amplios y en mejor funcionamiento. Luchar porque se mejoren las condiciones de vida de los ciudadanos, y negociar con la Administración las medidas que los vecinos crean poner en marcha en sus barrios. Y esto es independientemente de quien gobierne. Aunque habrá gobiernos que sean más sensibles a la participación ciudadana y otros que su sensibilidad estará con respecto a los intereses financieros y de algunas compañías. Lo que sería un error es pensar que una vez determinadas fuerzas políticas alcanzan el poder local, el papel de los movimientos dejen de tener sentido. Y al revés, tienen que tener mucho más.

Ese fue el error del 82 y el que muchos temen que pueda volver a pasar.
Uno de los errores, pero no caigamos en la simplificación de decir que todo fue eso. Pasó mucha gente buena al Gobierno, pero también se quedó mucha gente. Lo que pasa es que los movimientos sociales tienen su momento de mayor actividad y sus momentos de reflujo. A saber qué hubiera pasado si no se hubiera conseguido el poder, ¿hubiera seguido al alza? seguramente se hubiera agotado. Responden a un momento determinado. ¿Es un error que todas las fuerzas se concentren en el ámbito institucional? Yo creo que sí. Pero creo que ha habido un aprendizaje, y la situación de la que partimos es distinta. También existe la posibilidad de que la llegada de determinadas fuerzas políticas al Ayuntamiento no va a ser un freno ni un muro de la sociedad civil organizada, sino todo lo contrario, va a ser un impulso y una potenciación, manteniendo la autonomía de los diferentes movimientos. También sería un error intentar controlar, manipular los mismos.11218199_1621736004739811_3000107058718479091_o

El mayor miedo de muchos es que si hay un cambio, todas las ganas de hacer cosas nuevas se vean frustradas por el endeudamiento masivo del Ayuntamiento. Estáis haciendo mucho hincapié en una auditoría ciudadana, que está fenomenal porque implica transparencia. Pero ¿Cómo se revierten ciertas deudas ilegítimas o ciertos contratos?
Hay cuatro elementos que introduces en la pregunta. El primero es el tema de la falta de recursos. Y ahí hay que establecer que por ejemplo, cuando un festival de cine es organizado por los vecinos, la diferencia presupuestaria respecto a cuando lo haga una empresa contratada por el Ayuntamiento para organizarlo, puede ser de estar multiplicándolo por 10 o 12 si se trata de una concesionaria. Hay una manera de hacer las cosas extremadamente cara y es cuando utilizas los recursos públicos para beneficiar a unas pocas empresas privadas. Esto también tiene que ver con la deuda y la transparencia. La deuda que hemos adquirido los madrileños y madrileñas por obra y gracia del Ayuntamiento de Madrid responde a una serie de operaciones que nunca le fueron consultadas a los madrileños, y a una serie de sobrecostes que en muchos casos han multiplicado los proyectos que en muchos casos habría que investigar quién se los ha llevado. Auditoría ciudadana significa echar las cuentas delante de todo el mundo, nos lo dijo una ciudadana y tal cual te lo digo. No es sólo colgar las cuentas para que la gente las pueda ver, es traducirlas para que las pueda entender. En tercer lugar, los contratos son muchos y variados. Algunos están en una situación jurídica, otros en otra, algunos se agotan ahora y otros más adelante. Pero todos tienen una cosa en común, las inspecciones para ver si se están llevando a cabo las condiciones del mismo no se están produciendo. Y eso es lo primero que hay que hacer, ver si se cumplen y si no, denunciarlo. No por una cuestión ideológica ni maximalista, es que los ciudadanos estamos pagando por unos servicios que no nos están prestando. Teniendo una jueza encabezando la candidatura, sabemos que los mecanismos legales no nos los vamos a saltar (bromea). En serio, dentro de lo legal, pero vamos a apretar las tuercas. El Tribunal de Cuentas, nada sospechoso de ser bolchevique, ya ha reconocido que la gestión directa de los servicios públicos es más barata que la concesionaria, y ya hay lugares que están revirtiendo. Y si además estamos en una ciudad en la que nos dicen que no hay recursos y lo repiten hasta la saciedad, pues razón de más para hincarle el diente a todo eso. Y ya por último, la cuestión de si hay dinero o no hay dinero. El Ayuntamiento de Madrid ha cerrado el año pasado con un superávit. 400 millones que no se han gastado y han presumido de eso. La Junta Municipal de Usera devolvió 1.900.000 euros de su Presupuesto de servicios sociales, un barrio donde viven una situación social insostenible. Hay dinero, pero si no te lo gastas y lo devuelves… Se utiliza para seguir amortizando deuda, sin ser la parte del Presupuesto destinada a pagar la deuda. En estos últimos cuatro años no ha existido Ayuntamiento.

¿Quién iba a decir hace 20 años, cuando estabas en Hechos Contra el Decoro en los márgenes de esta democracia que nos han vendido, que ahora ibas a dar el paso y desde dentro intentar revertir las cosas?
La opción es esa por varias razones. No es sólo porque se quiere sino porque se puede. La sociedad por norma general no se plantea problemas que no se pueden resolver. En aquel momento determinadas posiciones que planteaban una transformación del orden las cosas, de una democracia radical, tenían muy poquitas opciones. El apoyo era mínimo, la gente que participábamos era muy poca, las posibilidades que teníamos eran muy pocas. Pero han ocurrido muchas cosas.

Dices que erais muy pocos, pero grandes hitos de conquistas sociales sucedieron entonces. Aznar se vio obligado a suprimir el servicio militar obligatorio gracias al movimiento insumiso y los objetores, aparecieron los centros sociales okupados, también estuvo el 0,7%…
Había 35.000 insumisos en el momento en que yo me hice, y nos tenían que meter en la cárcel… Para mí fue uno de los episodios más importantes de mi vida, asumir ese riesgo a nivel personal, pero dentro de un ámbito colectivo que quería cambiar las cosas y lo consiguió con desobediencia civil y con un apoyo social masivo. Pero ha habido picos y valles, siendo todo muy puntual. Hacer asambleas de 600 personas entonces era un sueño. El Prestige, la oposición a la Guerra de Irak… han sido hitos que han ido escalonando de manera más masiva esta disposición de la sociedad a transformar las cosas desde un punto de vista democrático, y entre hito e hito ha habido un trabajo silencioso que ha ido alimentándolos, y este que estamos viviendo, primero en las plazas con el 15-M y hoy con Ahora Madrid es otro de ellos.

Es curioso que los medios de comunicación de ultra-derecha, especialistas en sacar las miserias, y especialistas en golpes bajos, no te ataquen por tu pasado musical, en el que con canciones como “Democracia de la cal”, os posicionabais de frente contra el sistema, o que trabajarais con Gora Herriak (división internacional de Esan Ozenki), el sello de Fermín Muguruza, otro que bien podría hablar sobre la censura sufrida en su persona.
Eso sería bastante pobre. Canciones como esa que dices denuncian una violación flagrante de los Derechos Humanos en este país, por hechos por los que hay gente condenada y que ha pasado por la cárcel, a la denuncia de un delito no se le puede atribuir radicalidad ni extremismo alguno, se pone sobre la mesa una serie de crímenes de Estado, y perfectamente asumible. A todas las canciones que tenemos se las puede tachar de cierta radicalidad tanto en cuanto hacían referencia a los problemas que estaban en la raíz de muchas cosas pero no extremismo, denunciamos crímenes y los jueces así lo demostraron. La vinculación a un sello independiente en ese momento… pues es que si no, con esa música, no había forma de sacar discos a la calle. Lo llevamos a gala.

Era otra época, es cierto, “Borreroak Baditu Milaka Aurpegui” de Negu Gorriak, llegó a ser aclamado hasta por ABC y RNE como uno de los mejores discos de aquel 1993.
Y era un sello que sacaba discos de todo el mundo, belgas, argentinos…11206845_1622791271300951_4155011741767350448_o

¿Qué ha supuesto volver a grabar con tus compañeros de Hechos contra el Decoro después de tanto tiempo la canción oficial de Ahora Madrid?
A mí me emocionó muchísimo el que según empezamos a hablarlo entre los miembros del grupo, la reacción fue de todos a una y como una flecha, no dudó nadie ni un segundo, se pusieron a currar como máquinas. Y fue muy emocionante encontrarse en el local de ensayo. Yo llegué más tarde y estos ya tenían la música compuesta. Y llegar al local y escuchar una canción que no había oído en mi vida a través de la puerta pero que no cabía la más mínima duda de que era Hechos Contra el Decoro, para mí fue impresionante. En relación a lo que hablábamos antes sobre cómo había evolucionado la gente para poner ahora música a una cosa que es análoga a aquella, para mí simboliza ese hilo rojo que hace conexión entre lo que se hizo entonces y lo que se está haciendo ahora.

Garantízame al menos un concierto en caso de que ganemos.
Pues no lo sé (ríe), para mí merecería la pena de todas, todas. Pero imagínate, cada uno del grupo con sus cosas, sus movidas…

…Eh, que sólo he pedido un concierto, no una gira (risas)…
Ya, ya, pues habrá que hacerlo.

Primero con Hechos contra el Decoro, luego en Deshechos… supongo que las responsabilidades políticas te hicieron imposible mantener tu actividad musical. ¿Cómo echas la vista atrás?
Si te soy sincero, no estoy echando la vista atrás. Ahora tengo la vista fija y concentrada en un objetivo que es que en esta ciudad el día 24 tiene que haber un cambio político y tenemos que cambiar el Gobierno de la ciudad, para favorecer y que sigan avanzando estos proyectos y que lo hagan con más facilidad. Aunque seguirán siendo y avanzando independientemente de que haya cambio en Madrid o no, no soy partidario de la premisa del ‘Ahora o Nunca’, soy más del ‘Ahora y Siempre’. Pero es una oportunidad única y hay que aprovecharla. Y no sólo va a beneficiar a las personas que están movilizadas, va a mejorar la calidad de vida de la gente. Para que la gente deje de tener esa losa de estar gobernados por unos indecentes.

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Músico una vez, músico toda la vida, ¿cómo debería cambiar Madrid en su relación con las Artes y la Cultura?
Nunca he sido músico, lo mío ha sido un accidente. Ni sé cantar, ni toco ningún instrumento, sólo sé aporrearlos…. Han sido casi 20 años en grupos porque me he encontrado con gente maravillosa que me ha hecho un hueco en esto y porque me encanta y me divierte muchísimo, y escribir letras se me daba más o menos bien, pero yo siempre he vinculado mi actividad musical a los amigos. Con otras personas aparte de Hechos contra el Decoro o Deshechos no me hubiera interesado. Dicho de algún modo, la música me ha servido para vincularme a una gente y a todo lo que le ha rodeado. No me considero músico.

Pero sí has sufrido el acoso del Ayuntamiento a salas de teatro o de conciertos, a causa de las licencias, el acceso de menores de 18 años a los conciertos ¿Qué ideas tenéis al respecto?
Es cierto que debería existir un circuito público no sólo para que los grupos ensayaran sino que además pudieran tocar y se formaran haciendo su trabajo con un mínimo de condiciones, porque el esfuerzo que requiere llegar a poder tocar es tremendo, y esta ciudad es una ciudad muy poco amable para eso. Sí es cierto que hay recursos y si se pusieran a hacerlo funcionar, sería estupendo. Tampoco hay que caer en cierto discurso que podría confundirse con no respetar el derecho al descanso que también está en la ciudad y que se tiene que combinar con el derecho al ocio y a la cultura, pero creo que es una cuestión de voluntad política el hecho de que se pueda hacer y que se pueda hacer bien. ¿Qué ocurre? Que a veces no interesa, porque el que la gente se junte, se agrupe, se divierta de manera junta, no siempre es cómodo para el poder, porque genera cosas. En torno a esa actividad se ha ido generando en Madrid mucha vida. No tenemos que volver a hacer conciertos en las plazas como en la Movida sino favorecer que la gente pueda organizar sus conciertos, elegir cómo, dónde y cuándo, articulado con el resto de derechos. Hay que conseguir que Madrid sea un suelo fértil para que surja toda esa actividad cultural.

¿Incluyendo algún gran festival?
Podría serlo, ser cauce y motor y no poner dificultades. Basta con no ser un muro. No sé si de festivales de ese tipo, porque es otro debate, si eso es bueno, si es conveniente, si hay otro modelo que fomente experiencias más micro… Que los chavales puedan tocar todo el año es más importante que hacer una vez al año un macrofestival. Pero hay ejemplos como en Aranda de Duero, donde el Sonorama creo que ha generado más consenso, pero vamos, que eso requiere un debate tranquilo y en profundidad, con mucha reflexión.

Londres prácticamente duplica el PIB cultural de Madrid y Nueva York casi lo triplica ¿hay margen para soñar?
Hay margen para soñar con los pies en la tierra, sin que nos digan que somos unos fantasiosos. Pues soñar y hacerlo en voz alta porque hay una base material muy fuerte que puede hacer que muchos de ellos se hagan realidad. Con números, con cifras, con estructuras… No estamos soñando cualquier cosa, ni proponemos cualquier cosa, la gente cuando se pone a soñar, sueña con sentido común. Nadie pide cosas imposibles. Si las cosas dependen de la ocurrencia de un gobernante, pues sí se le ocurren idioteces. Si participa la gente en un sentido amplio, no va a salir nunca adelante una cosa así.

El hecho que queráis abrir estos debates ya es un buen punto de partida.
Es que hay que abrirlos, claro que hay que abrirlos. Todos. Cuando decimos que hay que gobernar escuchando, nos lo creemos a pie juntillas. Más vale tardar en tomar una medida tres meses pero habiendo hablado con todos los actores que se van a ver directamente afectados por esa decisión que hacerlo de manera precipitada ejerciendo un poder. Te han votado para que gestiones, no para que mandes. No te han votado para que te quedes con lo de todos. Ahora vendo vivienda pública, ¿pero por qué? No te han votado para eso. No eres el propietario, es como si el chófer te vende el coche del millonario. ¿Y eso? No, es que es más rentable… Esto es lo mismo, no podemos tomar las grandes decisiones que afectan a la ciudad sin contar con los vecinos. Hay que acostumbrarnos a establecer estos mecanismos. Que en Madrid haya gente tan preparada, tan dispuesta e ilusionada y con tantas ganas de currar y mejorar las cosas. Hablas con todo el mundo, funcionarios públicos, pequeño comercio, gente joven y está todo el mundo deseando que cambie la cosa, porque todo el mundo tiene ganas de hacer cosas y de que les dejen. A ellos (el Ayuntamiento) que se les llena la boca con la palabra emprendedores… si la ciudad tiene una capacidad de emprendimiento total y la tienen constreñida. Es mentira que le den la pasta a los empresarios, es mentira, se la dan a cuatro. Al resto nos tienen asfixiados.

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Vetusta Morla. Un año después de La Deriva

vetusta morlaLa buena estrella de Vetusta Morla no deja de brillar. Publicaron “La Deriva” hace un año y todo ha vuelto a ser elogios y felicitaciones para ellos. Fue un disco más directo, más potente, más comprometido socialmente, y el público volvió a posicionarse de su lado. Este mes de abril arranca una pequeña gira de aforos grandes que ofrecerá a sus seguidores un show inolvidable, motivo por el cual nos reunimos con Juanma Latorre, guitarrista, para hacer balance del que ha sido uno de sus mejores años.

 

Ha pasado un año de la salida de vuestro último disco, “La Deriva”. ¿Qué reflexión hacéis? ¿Lo que pensabais se ha confirmado o ha cambiado?

No sabemos cómo se percibirá desde fuera, en mi opinión la vigencia de lo que contábamos y de los propios textos del álbum ha ido a más. No tanto porque haya cambiado la situación ya que aproximadamente es la misma, sino porque una cosa que hacíamos inconscientemente, desde las tripas, de repente conectó con la realidad. No sólo en las cuestiones políticas y sociales, sino en las cuestiones más emocionales. Nuestra intuición de alguna manera nos ha dado una certeza, se ha corroborado. La conexión de este disco con la gente ha sido mucho más directa que los anteriores.

 

Des de ese punto de vista, vuestro debut “Un día en el mundo” tocó el lado más emocional y este ha sido más visceral, más urgente.

Sí, fue muy soñador también, está claro. La identificación con las canciones ha sido mucho más directa, más rápida, no como en “Un día en el mundo” que fue poco a poco.

 

Nacho Vegas se ha quejado mucho de una escena indie individualista y apolítica. Vosotros os mojáis, apoyando el 15-M o criticando recientemente la censura a Soziedad Alkoholika, ¿la gente lo valora?

Me temo que no, no solo no se valora, sino que es un hándicap. Pero nosotros como ciudadanos creemos que tenemos que hacerlo. Nuestra conciencia así lo dicta aunque tengamos una proyección pública. Pero es al revés. Mismamente con lo de Soziedad Alkoholika hemos tenido muchos palos, por significarte en algo que no es una línea política ni un planteamiento ideológico, sino a favor de un derecho básico como es la libertad de expresión. No es fácil significarse políticamente.

 

Hablabais el año pasado de que se avecinaba un cambio. Sin entrar en partidos políticos, de pensar que estábamos a las puertas de un cambio, el sistema plantea una fórmula en la que todo cambia para que todo siga igual. ¿Cómo lo valoráis?

Te hablo a título personal ojo, que a lo mejor mis compañeros piensan otra cosa. No represento en esto a Vetusta Morla. Yo estoy desencantado con este cambio y contra-cambio. Estoy decepcionado con la traslación de un impulso ciudadano de cambio que es a lo que nos referíamos en su momento, con su origen en el 15-M, al juego de la democracia representativa que por suerte es el sistema que tenemos. No me está convenciendo del todo. Quizás este juego tiene unas reglas que son en sí medidas perversas, y están contaminadas por muchos intereses. Llámame idealista, pero ese impuso puro, inocente, de que las cosas vayan a mejor, y montemos un sistema más justo, no se traduce de forma muy limpia al Juego de Tronos, llamémosle así.

 

También el año pasado decíais que “La Deriva” era un disco paréntesis, ya que veníais de hacer crac. La verdad es que con lo fuerte que ha pegado, el paréntesis resultó el anterior, “Mapas”, ya que “La Deriva” guarda muchas similitudes con “Un día en el mundo”.

Ese crac no fue un mensaje tan apocalíptico, era una idea más general, sobre un cambio de rumbo respecto a algo para lo que no estabas preparado. No sólo a nivel político, sino en nuestro caso a nivel personal, familiar… vital en definitiva. El escenario donde se sitúan las canciones sí representa un paréntesis, no tanto el disco.

 

Pasar del ninguneo absoluto a ser considerada la banda del milenio por algunos, desde luego sí te puede remover los cimientos, pero para vosotros da la impresión de que ese cambio queda lejos, ¿no? Esas sensaciones deberían haber salido en “Mapas”

Lo del milenio… qué vergüenza sí, jaja. Esas sensaciones aparecieron en “Mapas”, pero el momento en que las digieres en forma de canciones es a posteriori. También hay algo tiene que ver de la intrahistoria de la banda. Emociones que terminan saliendo aunque a nosotros nos pille ahora en una peli completamente diferente.

 

Creo que vuestro éxito se basa en el triunfo del tesón, la constancia y la amistad, tres valores que os han traído hasta aquí.

Muchas gracias. Creo que por encima de cualquier otro, son esos que mencionas tú. Vetusta Morla es algo más grande que la suma de nosotros seis. Vale seis millones, la conjunción de esos tres factores hacen que funcione esto. Yo añadiría un cuarto, la honestidad. Todo lo que hacemos es porque creemos en ello. Sin poses, por más que alguien piense que eso ha cambiado. Nuestro éxito radica en hacer canciones juntos y poder compartirlas con la gente. No nos hemos dejado la honestidad por el camino, queremos creer que es así. No somos grandes músicos, ni grandes compositores por separado… pero cuando nos juntamos sucede algo mágico. No sólo entre nosotros, sino que se contagia con la gente que está enfrente de nosotros.

 

Hablas de honestidad. ¿Cómo se rechaza ‘un contrato millonario’? Porque sé que lo habéis hecho…

Pues diciendo nooo, jejeje. No hemos rechazado grandes cosas, y tampoco se nos ha acercado nadie. Cuando éramos pequeños ya rechazamos cosas pequeñas, y ahora que somos más grandes ni siquiera se acercan porque ya saben la respuesta. Hubo ofertas no sólo en cuestiones discográficas, también de ponerte en determinadas situaciones, de publicidad, de sintonización de tus canciones en series de televisión… siempre hemos tratado esto con mucho cuidado. Sólo hemos querido hacer cosas que nos hicieran especial ilusión, y nos hicieran sentir cómodos. Lo que hace que rechacemos el 95% de las ofertas de este tipo que recibimos. Pero he de decir que lo hemos tenido fácil, ninguna vino con un reporte económico fuerte. Todavía no nos han puesto el maletín jejej, pero el fajo, al menos ya lo hemos rechazado jeje…

 

Vuestro apoyo a la ciudad de Lorca tras el terremoto fue emocionante…

Esas cosas lo hacen las personas que lo tienen a su alcance. Eso no nos hace especiales. Gente en voluntariados, gente que cede su sueldo a proyectos solidarios… a nosotros se nos reconoce más porque tiene cabida en los medios de comunicación. Pero hay mucha gente haciendo cosas interesantes. En nuestro caso, lo de Lorca… pues nos lo pide el cuerpo hacer, y hemos tenido una suerte inmensa. Cuando no solamente tienes la oportunidad de hacer algo que tu conciencia te pide hacer sino que encima incluye una experiencia artística importante, como es lo de tocar con una Orquesta Sinfónica, no te puedes negar.

 

Creo que ahora para vosotros empieza una parte bonita. Tras la vorágine del año pasado con el lanzamiento, las giras y la promoción, ahora tocan pocas fechas señaladas en recintos más grandes, muy bonitas. Las cosas van a otro ritmo…

Es muy refrescante e ilusionante. Esta charla por ejemplo, al no estar incluida en el proceso de promoción es como más divertida, te sales del carril. Y ahí siempre descubres cosas nuevas. Estos próximos cinco conciertos en recintos grandes tratan de demostrar quiénes somos en 2015, y recuperar canciones antiguas y traerlas al presente. Es muy emocionante, pero también trabajamos como descosidos.

 

¿Ha habido algún pero?

Pues difícilmente, a ver… detalles y cosas por mejorar, siempre hay, pero algún pero importante, una espinita que sea un puñal.. yo no he sentido nada así, la verdad. Afortunadamente. Obviamente hay sinsabores y mucho esfuerzo, pero no nos podemos quejar. No es un camino de rosas pero tampoco lo es la vida de nadie.

 

A mí el disco me hubiera gustado que no hubiera sido tan largo, que fuera más directo, más rupturista. Sí creo que este disco cierra forzosamente una etapa, una trilogía muy buena, pero también creo que el próximo trabajo tiene que suponer un reto nuevo.

Yo estoy de acuerdo la verdad, pero es mi opinión personal. Respecto a lo primero, a mí me gustan de por sí los discos cortos también, más contundentes… y los míos no lo son jajaja, pero en serio, pienso que están bien equilibrados. Sí que siento yo también que después de “La Deriva” toca hacer una reformulación y cambiar de ciclo. También pienso que forman una trilogía, pero esto es un trabajo grupal, en el que hay que sintonizar cómo nos sentimos seis personas muy diferentes. Cuando termine “La Deriva” nos sentaremos y hablaremos mucho. Ha habido algún conato… pero aún tenemos pendiente ‘La Conversación’.

 

¿Qué piensas de revistas interactivas y volcadas a las nuevas tecnologías como Unbreak?

Las valoro como algo muy positivo, un formato muy interesante que pueden venir de alguna manera a romper con cierto bloqueo que parece que hay en el mundo editorial. Se dejan de vender revistas y periódicos… creo que informarse por las redes sociales está empezando a estar agotado, porque siempre es lo mismo… entonces de repente que exista un nuevo formato que se integra en los dispositivos que tenemos todos los días en la mano y que te presenta los contenidos hechos de determinada manera por profesionales, creo que le dan un plus. Me parece muy positivo. Las redes como interacción entre seres humanos me parecen fascinantes, pero que sustituyan los medios de comunicación de profesionales no tanto.

Y para terminar, ¿Cómo hacéis Unbreak?

Buff ya ni me acuerdo jajaja. Físicamente sí, estando tranquilo en casa o haciendo un viaje que te lleve a vivir otras experiencias diferentes. Pero mentalmente, para mí no hay nada como la playa. Cualquier tipo de playa, pero de estas de que te aburres de playa del tiempo que allí te tiras. Que te sale la arena por las orejas pero que no piensas ni moverte… Es una paz absoluta.

 

 

*** entrevista realizada para la revista digital e interactiva para iPad y tablets Unbreak

Última Experiencia. Cómo hacerse libre a base de blues

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Yo a veces me pregunto qué hacen tipos como estos por aquí, que hay momentos históricos y ciudades que no terminan de hacer justicia a ciertos grupos, y que ser personales e independientes a menudo es un peaje demasiado caro que pagar. Última Experiencia lo saben, y les da igual, así que bien por ellos, y por nosotros, porque nos garantiza un valor seguro y a ellos el tiempo necesario para desarrollar su propuesta que da pasos tan lentos como agigantados y seguros.

 

Última Experiencia es un trío más que asentado formado por Miguel Ángel Ariza a las voces y las guitarras, José Alberto Solís al bajo y Carlos Lahoz a la batería, y que se ha fajado en jams míticas como las del Honky Tonk, con los Insolventes del Gran Wyoming y muchas noches de rock ‘n’ roll en la ciudad. Es importante saber esto, porque nos ayudará a entender su gusto por un género, el blues, que adquiere todo su sentido en los circuitos madrileños que están alejados de la moda que impone la industria, pero que noche tras noche llenan de combustible el rock.

 

Me gusta el salto sin red que han dado en su segundo disco “Eléctrica”, porque creo que han tomado definitivamente las riendas de su destino. Muchos, y entre los que me incluyo, les encasillamos en un rock setentero, que en ellos significaba más corsé que otra cosa, y les exigimos unos sonidos que aunque los sentían como propios, no eran los suyos. Y nos perdimos en el camino todo lo que querían contar, historias que sucedían entre campos de algodón, y ríos kilométricos que descienden lentamente. Metafóricamente quiero decir.

 

“La Casa de la Bruja” (2012), como todo buen primer disco que se precie, fue un compendio de influencias, temas antiguos, y pinceladas de lo que querían llegar a ser. Un buen tiro, pero que pasó muy cerca. Pero como Última Experiencia no nació como una banda para dar el pelotazo ni falta que les hacía, ese disco ayudó a situarse en el panorama nacional y hacerse un hueco con lo que saben, los conciertos. Para las veleidades más “rocosas” tenemos a S.C.R., el otro grupo de José (junto a Edu Molina “Sir Vladius” y el maestro Ekain -Dinero, Cobra y gran batería de estudio-), por eso creo que el éxito de Última Experiencia pasaba por centrarse, tomar los mandos de la nave -eso implicaba hacernos callar- y marcarse este coherente y homogéneo discazo de blues y rock castizo.

 

Abren con “Blues Cañí”, su primer single y toda una declaración de intenciones. Letras muy buenas, con dobles significados y ritmos sucios y callejeros y una de las mejores canciones que han compuesto de siempre. Le sigue el blues down-tempo de “El Verano” que cierra explícitamente la puerta a su etapa en “La casa de la bruja”. Coros femeninos muy soul y guitarras pantanosas que marcarán la tónica del disco, blues aprehendido y traducido a la realidad que les rodea. El disco también cuenta con muchos detalles que harán el descenso por el delta del Mississippi más ameno. El músculo de los riffs de “La del adiós”, una sección de vientos y unos coros dignos del soul de Chicago en “La vida es sueño”, unos arreglos de guitarra en “Song for Peter”, que me recuerdan al pellizco de la vieja escuela española de Los Sirex, Los Relámpagos o Lone Star, totalmente actualizada, la vuelta al blues blanco de Nashville de “La vida pirata”, el tenebroso uso del slide en “El escondite inglés”, una canción que provoca auténtico pesar, el ritmo tan sixties, medio beatleiano, medio stoniano, de “Vivir sin ti”, la confirmación de la solvencia en los medios tiempos como en “No quiero tu amor”, y el cierre por todo lo alto con la balada “Mi guitarra y el blues”, de pártete en dos.

 

Eléctrica” es un disco que estoy seguro de que les va a llevar a una etapa muy bonita en su trayectoria y que les va a hacer aprender mucho más. Reconozco que soy muy exigente con Última Experiencia. Con los amigos (como conmigo mismo) suelo serlo más, y a Miguel y José en concreto les pido que den lo máximo. Y hasta que no lo consigan no pararé de decirlo en público y en privado, aunque reconozco que ya están muy cerca de que lo haga.

 

 

Rubén González. Club de Música.